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Entrevista a Lucila Puyol: femicidios y patriarcado

Dialogamos con Lucila Puyol, integrante de H.I.J.O.S., del Movimiento de Mujeres, lesbianas, travestis y trans de Santa Fe y del Movimiento de Derechos Humanos, sobre el contexto actual en el que sucedieron los últimos episodios de violencia hacia las mujeres.

Sociedad 27 de enero de 2019 Daniel Dussex - Nicolás Rojo
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Lucila Puyol, militante feminista Foto: Gentileza Mercedes Pardo

- Para entender mejor el contexto en el que se producen los femicidios ¿De qué se habla cuando se habla de patriarcado?

- Cuando se dice, respecto de los femicidios que no se trata de una cuestión de patriarcado, sino de la indiferencia de la gente, como declaró el sacerdote de Esperanza cuando se realizó el acto para repudiar el asesinato de Agustina Invinkelried, es no entender lo que está sucediendo, no comprender de qué hablamos cuando hablamos de patriarcado o no querer entender, porque hay muchas personas que son funcionales a este sistema. No es que quieran que se maten mujeres, pero sí quieren mantener el status quo.

El patriarcado es un sistema social, económico, político y cultural que atraviesa todos los ámbitos de nuestra vida, que oprime claramente a las mujeres y también a los varones poniéndolos y poniéndonos en determinados roles. En este sistema, lo que existe claramente es la división social del trabajo en donde el varón debe el proveedor, el que lleve el dinero a la casa, porque además así deben ser los hogares. El patriarcado sostiene la heterosexualidad, no tiene una mirada amplia de lo que es nuestra vida donde hay diversidad sexual. No es cierto que los humanos y las humanas seamos todos heterosexuales, no es la verdad. Nuestra realidad es mucho más profunda que eso, más abarcativa y más rica.

Entonces, en este sistema a muchos les conviene seguir sosteniendo a la mujer como objeto en dos sentidos, por un lado la mujer como objeto de la reproducción de hijos, centro de la maternidad, y por el otro, como objeto de consumo sexual. Está permitido y aceptado, lo podemos ver en los medios de comunicación, que se utilice el cuerpo de una mujer en las publicidades para vender un auto o un perfume, y se hagan programas como los de Tinelli. Esas situaciones que se sostienen con el patriarcado, no podrían darse en un sistema que no fuera económicamente capitalista como el que tenemos, porque es en este sistema que se reproduce.

Estas dos situaciones de violencia hacia las mujeres, han sido y son ejes históricos en el movimiento de mujeres para poder comprender qué es el patriarcado, pero también desde ahí para trabajar la autonomía de las mujeres.

- ¿Por qué ahora hay una mayor visibilización de estos hechos de violencia hacia las mujeres?

- Nosotras pusimos el término femicidio, para sacar esa aberración de “crimen pasional” que se utilizaba siempre en los medios de comunicación, pero también en el Poder Judicial. Nosotras somos las que reclamamos al Estado políticas públicas. En relación a la violencia como eje central, el movimiento de mujeres puso y visibilizó la violencia de género como un problema social que nos atañe a todos, es un delito que tiene que ser visibilizado y público, no encerrado entre cuatro paredes. La transformaciones y las leyes en las que se ha avanzado han sido por la fuerza del colectivo de mujeres que en nuestro país es heterogéneo y muy potente.

- ¿Hay más episodios  de violencia de género ahora, están in crescendo los hechos de violencia hacia las mujeres o es producto de la visibilización que antes no existía?

- Los dos factores confluyen, pero como se están produciendo transformaciones, a pesar de que nos falta mucho, lo cierto es que la violencia se ha profundizado y es mucho mayor sobre todo la crueldad en este último tiempo. Sin lugar a dudas, tiene que ver con determinados límites que estamos poniendo en lo individual y también en lo público. Se está resquebrajando un sistema, falta mucho, pero la disputa la estamos dando y ahí es donde estos hijos sanos del patriarcado no quieren perder poder. Si miramos los datos, en la mayoría de los casos, las víctimas tenían lazos íntimos, de parejas y ex parejas, porque no aceptan esta situación de ponerles un límite.

Para que esto se termine hay que hablar y abrir la discusión, se tiene que dar en todos los ámbitos, en las calles, en los tribunales, en las casas, en las escuelas, en las universidades y hasta en las verdulerías. En todos lados se tiene que dar la discusión, porque este cambio que es cultural, social y político lo hacemos entre todos, todas y todes. También necesitamos compañeros varones feministas, comprometidos con las relaciones interpersonales de igualdad.

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Nota: Esta entrevista fue realizada por Daniel Dussex y Nicolás Rojo en Radio Cultura Santa Fe

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