El adios de los periodistas a Zlotogwiazda

Medios 16 de octubre de 2019 Por
A los 61 años, falleció el periodista Marcelo Zlotogwiazda. Murió este martes por la tarde, tras luchar varios meses contra una enfermedad. Trabajaba en Radio Con Vos y C5N. Los periodistas que trabajaron con él evocaron tiempos compartidos con su querido amigo.
ZLOTO
Marcelo Zlotogwiazda, una pérdida para el periodismo

"Marcelo tenía un cáncer de cólon que se le expandió por todo el cuerpo. Venía bien y logrando grandes disfrutes", disparó Ernesto Tenembaum en su programa de Radio con Vos, donde se refirió con conmovedoras palabras a la muerte de su amigo de décadas, Marcelo Zlotogwiazda, quien partió este martes tras más de un año de lucha contra la enfermedad.

El periodista, quien se relacionó con Zloto en Página 12 hace más de 30 años, contó que en septiembre el economista -runner obseso- corrió una última maratón "de 21 kilómetros". "Esa resistencia, esa convicción lo acompañaron durante toda su vida", resumió.

En su despedida al aire por Tenembaum remarcó que los últimos días fueron muy difíciles para su amigo, quien debió comenzar a aplicarse morfina por los fuertes dolores que tenía. Sin embargo, destacó que la semana anterior a su muerte siguió yendo a trabajar a la radio (donde encabezaba el programa "El horno está para bollos") y a C5N (donde conducía "Desafío 2019" todos los lunes).

"Yo voy a poder", resumía Zloto para llevar adelante sus compromisos ("se fue a dar una charla a Comodoro Rivadavia", relató Tenembaum).

Quien también se mostró fuertemente conmovido fue Reynaldo Sietecase, también compañero de Radio con Vos. En su programa "La inmensa minoría" el periodista comenzó con su habitual pase con Tenembaum. La charla comenzó con Reynaldo acongojado, recordando que su fallecido colega fue "alguien que hizo de su profesión un ejercicio ético".

"No hay grieta para el que hace las cosas bien", apuntó también. Más tarde, en un momento especial de su programa, a modo de editorial le dedicó un último mensaje al aire. "Ejemplo ético, Zloto revolucionó la manera de contar la economía. Fue un precursor en relacionar a los poderosos con la pobreza"; lo definió.

"Era vehemente y defendía sus ideas con pasión sin perder nunca la racionalidad", acotó.

Alfredo Zaiat también escribió sobre su ex compañero de trabajo en Página 12"...para él el método era una regla básica de cómo trabajar. Cómo sumergirse en el apasionante mundo de escribir en el periodismo. Cómo transitar hacia lo mejor que se podía hacer para informar una noticia o investigar algún tema que lo apasionaba. La disciplina en el trabajo era su sello en la redacción".

Zaiat agregó sobre Zloto: "'La mafia del oro' y 'Citibank vs. Argentina', este último en coautoría con Luis Balaguer, son los libros que exhiben su capacidad de trabajo, rigurosidad, pasión por la investigación periodística. Se aprende también por ósmosis. Había que estar cerca de él. Fue una influencia iniciática, exigente, fascinante, para ser protagonista en esta maravillosa profesión".

"Compartimos horas y horas de hablar, de escribir y polemizar acerca de cuestiones económicas, políticas y de periodismo; no de periodistas. Pero no todo era sólo trabajo. También era básquet, pero no cualquier básquet, tenía que ser el mejor, y el mejor es el de la NBA. De tanto hablar sobre ese mundo, y siendo Adrián Paenza otro que trajo la pasión por la NBA al país, quedé atrapado en ese aro con red. También era fútbol, y pese a ser hincha de Boca, me hablaba con más entusiasmo de Almagro. También era familia, asados y salidas a restaurantes no tradicionales.

Compañero de trabajo en este fascinante universo del periodismo en una redacción fue creciendo hasta una amistad que nos excedió a nosotros dos, y se amplió a nuestras familias. Sus tres amores, o como él las definió "mis muñecas" (Estela, Iara e Ivana), se entrecruzaban con los míos. Compartimos un momento vital de nuestras vidas. Se fue de Página hace muchos años, y yo me quedé todos los años. Esos caminos profesionales y de vida se bifurcaron, pero no el afecto, el respeto y la admiración a quien fue uno de mis maestros.

Habíamos quedado en vernos esta semana. Cada vez que nos encontrábamos nos abrazábamos fuerte y nos preguntábamos por nuestras familias. Tenía ganas de decirte que fuiste muy importante en una etapa de mi vida, personal y profesional, y que te quería", escribió Alfredo Zaiat en el matutino a modo de despedida.

También escribió Nacho Levy de La Garganta Poderosa: "Muchas veces durante los últimos meses, nos preguntaron por qué hacíamos el segmento semanal a su lado, si no pensábamos igual en todo, ¿por qué? Por eso, porque lo habilitaba de cualquier modo, por su coherencia, por su transparencia. “Ah, pero lo vieron hablando con Rodríguez Larreta”, ¿saben por qué? Porque no tenía careta, tenía una concepción irrestricta del periodismo y su batalla, estuviera quien estuviera del otro lado de la pantalla, ¿eso lo vuelve un canalla? Conocemos los matices del juego y no pondríamos las manos en el fuego si no pudiéramos constatarlo, perdón, Marcelo, perdón pero necesitamos publicarlo, porque nuestro grito suena lindo cuando pueden escucharlo. Y entonces necesitamos decir que te moriste haciendo un programa donde la pauta se llama pauta. Y no se llama “invitados”. Y no se llama “pobres invisibilizados”. Y no se llama “celebridades que van a ver”. Y no se llama “verdades que censuramos ayer”. Zloto cerraba la boca para escuchar antes de informar, contra la logia del celu y el Abracadabra. Hacía silencio, en el mejor sentido de la palabra. Y no aceptaba cenas en casa de los auspiciantes, ni en el baño de los gobernantes.

No sé si eso estará bien o mal, pero Zloto era real y era leal a su convicción, ¿o qué ficción hubiera tenido el cuero para sobrevivir aunque fuera con suero a un salto de TN a C5N? Se reunía a la vista con todo el mundo, que también podía entender en un solo segundo cómo se financiaba su productora audiovisual, mirando zócalos y escuchando su editorial. Ahí estaba toda la información que necesitaban sus oyentes, para deducir si había o no había concesiones indecentes. Pues aun donde cualquiera pudiera pensar que las hubo, no sería sensato hacerse el boludo y no reconocer que, además de opinar, nos dejaba mirar para poder entender."

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Fuentes: Radio Con Vos - Página 12 - El País / HoraCero

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