La Reforma Laboral: Y por las viejas metrópolis ¿Cómo andamos?

Economía 31 de marzo de 2018 Por
El autor de este artículo analiza la Reforma Laboral que pretende imponer el gobierno de Cambiemos, comparándolas los cambios en el mundo del trabajo ocurridos en otros países.
REFORMA LABORAL - HoraCero
Los cambios en el mundo del trabajo orientados a la precarización laboral

“Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo” - Albert Einstein.

Desde su asunción en 2015, el gobierno de Mauricio Macri emprendió reformas polémicas en el plano económico con el fin de reducir el gasto público. La quita de subsidios, despidos en el sector público, el recorte de presupuesto, el fin de planes nacionales de diversa índole y la reforma previsional son la demostración de una política que tiene como fin reducir el peso y “modernizar” (palabra que suena parecida a “achicar”) el rol del Estado.

Al día de hoy, según el plan económico de Cambiemos, resta una reforma extremadamente sensible y que, desde hace tiempo, el gobierno quiere aprobar: La reforma laboral. Los cambios en el mundo del trabajo impulsados por Michel Temer en Brasil se muestran como un espejo en los que, a grandes rasgos, se plantean imponer en nuestro país.

La reforma carioca, entre varios puntos, desregula las discusiones salariales quitando poder a los gremios dando paso a las discusiones por sector con representantes no sindicalizados, fomenta la tercerización y flexibiliza las condiciones de contratación y de los despidos como así también las cuestiones referidas a los litigios laborales. Son estos puntos, los pedidos a gritos por el empresariado argentino aduciendo el “alto costo” que acarrea el empleo en nuestro país.

Los primeros informes post reforma, no dieron los resultados esperados. La cantidad de empleos creados fueron menos en relación a la cantidad de despidos. Razón por la cual el Ministro de Trabajo brasileño, Ronaldo Nogueira, renunció a su cargo y la reforma ya cuenta con procesos judiciales iniciados en su contra. Pero el objetivo de este artículo no es tomar como eje de análisis la reforma brasileña ya que su relativo corto tiempo desde su sanción no nos permitiría hacer un análisis más completo de la situación. Es por esto que tomaremos dos reformas demasiado similares que ocurrieron varios años atrás.

Cruzamos el Atlántico y nos remontamos al año 2012. En el marco de la crisis europea, “La Troika” formada por tres instituciones: la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional supervisan a los países con graves problemas económicos y brindan préstamos financieros a cambio de llevar adelante planes de ajuste con el fin de equilibrar sus economías. Es en este contexto que Portugal y España sancionan reformas a sus leyes laborales para dar solución a sus correspondientes crisis. Por el lado de Portugal, el gobierno del por entonces Primer Ministro Pedro Passos Coelho, logró la sanción de un nuevo código de trabajo (con una serie de reformas posteriores de carácter similar) consistente en reducir los impuestos a las empresas, eliminación de días festivos, recorte de 3 días de vacaciones y la elección por parte de la empresa sobre los feriados puente, reducción del costo de las horas extras hasta un 50%, rebajas del costo para la indemnización , la posibilidad de despedir al trabajador por “inadaptación” y la creación de un “banco de horas” que la empresa puede usar para que se trabaje gratuitamente.

Por el lado español, Mariano Rajoy a través del Real Decreto-ley 3/2012, reguló el mercado laboral de una manera similar a la de su par portugués. Rebajas de las indemnizaciones para los trabajados de tiempo indefinido, ampliación de las causas de despido, impulso de contratos de formación para los más jóvenes dando la posibilidad a la empresa de tomar por un año y despedir sin pagar indemnización durante este tiempo, convenios por empresas en desmedro de los sindicatos y la habilitación para que las empresas no cumplan los convenios si se encuentran “en dificultad”.

Luego de seis años de su sanción ¿Cómo están hoy España y Portugal? En una primera etapa los países ibéricos vieron crecer la tasa de desempleo tocando techos de carácter histórico para luego estabilizarse y descender en relación al número de empleados. La característica fue que la gran mayoría de esos nuevos empleos creados fueron (y son) de carácter temporal o precarios y poco productivos. Por otra parte, el trabajador español vio descender el valor de su salario por dos motivos: la posibilidad de la empresa para no cumplir convenios aduciendo dificultad y el reingreso de trabajadores despedidos a nuevos trabajos con salarios inferiores. España y Portugal enfrentan el aumento de la tasa de trabajos precarios o temporales con su consecuente baja productividad. Según datos del Fondo de compensación de trabajo portugués 1 de cada 5 contratos de trabajo, es fijo. Por otra parte, los salarios durante este tiempo, no fueron a la par del crecimiento económico de ambos países con recientes superávits.

Hoy, frente a estos resultados, se escuchan voces de organismos económicos aduciendo las falencias de los cambios, incluso despegándose de los impulsos que dieron a dichas reformas en el pasado. En lo que respecta a los trabajadores, en febrero de este año, miles de españoles coparon las calles para protestar bajo la consigna “no más precariedad” que según los manifestantes afecta a todas las edades y no solo en lo que refiere a lo laboral, sino también al estilo de vida. Para los días 26 y 27 de mayo de este año, Madrid será testigo de una nueva marcha donde miles de españoles volverán a gritar contra la flexibilización impuesta 6 años atrás prometiendo “el principio de una nueva primavera”. Por el lado del país luso, noviembre de 2017 fue testigo de masivas protestas en contra de la precarización y por mejoras salariales. Miles de portugueses salieron a la calle convocados por la Confederación General de Trabajadores de Portugal bajo la consigna: “revalorización del trabajo y de los trabajadores".

Como corolario es necesario aclarar qué, obviamente, no podemos comparar la macroeconomía de un país europeo con uno sudamericano, pero sí podemos tener en cuenta estos datos y resultados como indicativos para analizar el impacto que genera en el mundo del trabajo, las políticas de flexibilización y su aplicación a través del tiempo dejando en claro que en la gran mayoría de los casos, solo han servido para profundizar las crisis en los sectores medios y bajos de la sociedad.

*Germán Nicolás Eusebio, autor de la nota es Comunicador y Profesor de Historia

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Fuentes consultadas (ideales para seguir profundizando):

“Informe del Experto Independiente sobre las consecuencias de la deuda externa y las obligaciones financieras internacionales conexas de los Estados para el pleno goce de todos los derechos humanos, sobre todo los derechos económicos, sociales y culturales acerca de su misión a las instituciones de la Unión Europea” - https://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/G16/442/18/PDF/G1644218.pdf?OpenElement

“Portugal recorta vacaciones y facilita aún más los despidos” – Diario el País 18 de Enero de 2012.

“La reforma del mercado laboral 2012” en http://www.laboral-social.com/reforma-laboral-2012-novedades-contratos-despido-eres-bonificaciones-empleo-convenio-colectivo-jubilacion.html

“El aumento de la precariedad laboral cambia el discurso de la UE” en https://www.infolibre.es/noticias/economia/2017/10/16/el_aumento_precariedad_laboral_cambia_discurso_ue_70576_1011.html

“Las marchas contra la precariedad salen a la calle en el aniversario de la reforma laboral” – Diario el País – 10 de Febrero de 2018.

“Miles de personas exigen en Lisboa mejoras laborales” - http://www.dw.com/es/miles-de-personas-exigen-en-lisboa-mejoras-laborales/a-41438496

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