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Europa seducida por las armas de EEUU

El autor refiere a cómo el actual paradigma del mundo está en un ocaso progresivo. Se pregunta cuáles son las probables alternativas y las resistencias de lo viejo para dar paso a lo nuevo.

Opinión 14 de abril de 2022 Antonio Miguel Yapur Antonio Miguel Yapur
ESTATUAS
Un paradigma en ocaso

“Una especie de histeria se ha apoderado de Occidente, 

donde se ha desatado una forma ‎de ‎cacería de brujas contra todo lo ruso, 

sin que alguien se tome el trabajo de preguntarse 

‎si eso ‎tiene algo que ver con la crisis ucraniana.

 Thierry Meyssan periodista francés, miembro de la Red Voltaire

 

Estados Unidos (EEUU) después de su derrota en Vietnam aprendió que sus guerras e invasiones las agendan y ejecutan como sostén de su liderazgo político y económico sobre la civilización occidental y cristiana.

El 21 de marzo, el presidente Biden dejó muy claro lo que pretende el poder norteamericano y ante un ‎auditorio ‎de jefes de empresas declaró: "Es el momento de que las cosas cambien. Habrá un Nuevo Orden Mundial y nosotros ‎tenemos ‎que dirigirlo. Y tenemos que unir el resto del mundo libre para hacerlo".

Biden no delira debido a su rango etario, es vocero autorizado de un imperio en decadencia, en todo caso esa declaración, no habla tan mal de él como de la potencia hegemónica que intenta perdurar. El nuevo orden mundial implica que la supremacía sobre el planeta por parte de EEUU está deteriorada, el mundo vive un nuevo orden mundial multipolar.

Entretanto la violencia en esa decadencia es aún más virulenta, pues no admite otras alternativas para el ocaso de ese “mundo libre occidental y cristiano” de la posguerra. 

El deseado modo de vida americano está derrumbándose, el mundo ya no puede sustentarlo. El neoliberalismo no lo salvó ni lo puede salvar, pues sus políticas son desinteresadas ante cualquier bienestar social, incluido el de los propios países núcleos de ese poder occidental. 

EEUU ha sido un actor principal en la construcción de derechas violentas en los países de ese occidente. Podemos dar fe de ello todos habitantes de los países de nuestra América. La Europa occidental también ha protagonizado la derechización actual, aunque muchas veces disimuladas de socialdemócratas o de liberales “democráticos” y EEUU se ocupó de tratar con esmero a la ultraderecha como reserva estratégica.

La forma de libertad y democracia de occidente mostró que su libre albedrío sólo favorecía a los privilegios históricos del planeta. El capitalismo desarrollado actual es el neoliberalismo, y éste necesita de cruzadas bélicas para que defiendan la fe del capital.

UCRANUIA

El real enemigo es el encubierto

El poder norteamericano, ahora está utilizando esa estrategia en el escenario de guerra europeo.

Esto escribe Valentín Katasonov en elespíadigital.com en el artículo La guerra estadounidense en Ucrania es en realidad una guerra contra Alemania.

“Estados Unidos no es un participante, sino un iniciador y organizador de la guerra de sanciones. El comercio exterior entre los EE. UU. y Rusia nunca ha sido excelente. El año pasado, Estados Unidos representó solo el 4,4% del volumen de negocios de comercio exterior de Rusia. Y la Unión Europea el 35,9%. Incluso si Washington redujera a cero su comercio con Moscú, este último no sentiría mucho. Pero la reducción a cero del comercio de la UE con Rusia podría asestar un golpe tangible e incluso aplastante. Por lo tanto, la guerra de sanciones contra Rusia se ve así: Washington planea una guerra, presenta nuevas sanciones "infernales" contra Moscú, y la ejecución se confía a Bruselas, que lleva las órdenes de Washington a los 27 estados miembros de la UE.”

Detalla aún más en el mismo artículo y señala que la obediencia de la Unión Europea a las políticas de EEUU la conduce a pérdidas económicas importantes en relación al producto bruto interno de cada país, pero a su vez y en este marco, las pérdidas son desiguales, “… en el contexto de una nueva guerra de sanciones contra Rusia, vemos un panorama similar. A principios de marzo, el Instituto de Economía Mundial de Kiel (Alemania) y el Instituto Austriaco de Investigación Económica (WIFO) prepararon puntualmente un informe sobre las consecuencias económicas de las sanciones esperadas por Occidente. Según este documento, las pérdidas de la economía de todos los países que inician las sanciones se estiman en 0,17 por ciento del PIB total. Alemania y Austria tendrán que hacer frente a pérdidas del 0,4 % y el 0,3 % del PIB anual, respectivamente, mientras que EE. UU. sufrirá pérdidas de solo el 0,04 %. De los aliados, Lituania (2,5 por ciento en el escenario simulado), Letonia (2,0 por ciento) y Estonia (2,0 por ciento) sufrirán la mayoría de las pérdidas.”

Una situación similar sucede en el aspecto energético, solo analizando las importaciones europeas del petróleo ruso dan un panorama incierto acerca del bloqueo, Katasonov explica “… a finales de 2020, Rusia representaba el 24,9 % de las importaciones de oro negro de la UE. Los siguientes países tienen la mayor dependencia de las importaciones de petróleo ruso (%): Eslovaquia - 78,4; Lituania - 68,8; Polonia - 67,5; Finlandia - 66,8; Hungría - 44.6. Significativamente más alto que el promedio de la UE, el indicador de dependencia en dichos países (%): Rumania - 32.8; Estonia - 32,0; Alemania - 29,7; República Checa - 29,1; Grecia - 26.3. Y la dependencia de las importaciones de petróleo ruso es notablemente más baja que el promedio de la segunda economía de la UE: Francia (13,3 %), la tercera economía: Italia (12,5 %), los Países Bajos (21,0 %).”

Desde EEUU, Michael Hudson, que es un economista estadounidense, profesor de economía en la Universidad de Misuri, se pregunta en un artículo publicado en el periódico Rebelión el 12 de febrero último, “Si no hay un plan ruso o chino para invadir a Ucrania o a Europa, ¿cuál es la necesidad de la OTAN? ¿Cuál es la necesidad de realizar grandes compras de equipo militar estadounidense por parte de sus ricos aliados? Y si no existe una confrontación, ¿por qué estos países necesitan sacrificar sus intereses comerciales y financieros y, depender exclusivamente de los exportadores estadounidenses?”

En ese mismo artículo Hudson expresó “Lo único que les queda a los estadounidenses para bloquear las compras europeas de gas ruso es provocar a Rusia con una respuesta militar en Ucrania. “, y luego escribió más adelante que todo ello lo “explicó la subsecretaria de Estado, Victoria Nuland, en una conferencia de prensa el 27 de enero: «Si Rusia invade Ucrania de una forma u otra, Nord Stream 2 morirá». El problema para EEUU es crear un incidente adecuado que le permita presentar a Rusia como el agresor.”

Y más adelante agregó “La rivalidad económica y bélica de Estados Unidos tiene como objetivo mantener a Europa y a sus aliados asiáticos dentro de su órbita económica. Se exige a Alemania, y a otros aliados, que impongan sanciones dirigidas contra el bienestar económico de sus propias naciones al impedirles comerciar con países fuera de la órbita del área del dólar estadounidense.”

Como podemos colegir, la única mirada de esta guerra en Europa no es la de los medios agresivos de comunicación, existen muchas otras y no son corporativas a ninguna estrategia de dominación. 

EEUU con esta guerra quiere matar a dos pájaros con un solo tiro, Europa es uno de ellos y por supuesto que el otro es Rusia. De la forma en que está obligando e imponiendo la guerra de sanciones a los países europeos, parecería que el primer pájaro en caer va a ser la Unión Europea.

Según Hudson, el principal competidor de Estado Unidos es Alemania, si logra que Alemania disminuya su status competitivo y económico, el resto de Europa colapsará. Hudson afirma categóricamente que “La guerra estadounidense en Ucrania es realmente una guerra contra Alemania…” y más adelante afirma “Alemania y Europa son los enemigos. La guerra estadounidense en Ucrania es realmente una guerra contra Alemania, y Estados Unidos lo ha dejado claro”.

TORRES GEMELAS

La coherencia de la incoherencia

Votar a favor de las políticas agresivas norteamericanas en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU por parte de nuestro gobierno, es un hecho coherente con la política exterior del gobierno que antecedió al actual.

La incoherencia es el oportunismo político ejercido por este gobierno en nuestra relación con Rusia. Tiró por la borda nuestra política exterior histórica de no alineamiento. Rusia fue el país que, con solo una promesa de pago futuro, proporcionó las primeras vacunas necesarias para combatir la pandemia del corona virus.

No es fácil sostener un gobierno nacional y popular con políticas de sometimiento vil al imperio y no es la primera demostración de obediencia servil que ha hecho, hay nutridos antecedentes en relación a Venezuela, Nicaragua y Cuba.

El nuevo paradigma de mundo parecería que encontrará a nuestro país alineado a las políticas agresivas de EEUU, ya tuvimos una época de relaciones carnales que nos trajo consecuencias que aún hoy padecemos.

El gran problema es que quienes las soportamos somos los integrantes del campo popular y no los dirigentes políticos que las aplican sumisamente. 

Se supone que un gobierno nacional y popular se diferencia por las políticas que producen bienestar al conjunto social y evita ponerlo en riesgos de hambre, desocupación, desdicha o de probable agresión extranjera.

Las torres gemelas no existen ni existieron en nuestro país, sí en cambio, nuestras calles están llenas de trabajadores y desocupados que buscan una vida digna y segura en sociedad.

*Antonio Miguel Yapur Docente, Ing, Químico, militante social / Editor de HoraCero

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