Horacero Horacero

La caverna del Homo algoritmus

Pasamos de una internet que prometía ser la biblioteca de Babel borgeana a una cloaca de enjambres difamadores, fake news, posverdad y comisariatos lingüísticos de la corrección política.

Opinión 08 de abril de 2018 Dante Palma
34165689460_4e8612b68a_b-920x515
El ser humano atrapado en la red de redes

Por Dante Palma

Probablemente una de las más grandes paradojas de la “era internet” sea la profundización de los microclimas. Efectivamente, quienes encontraban en el desarrollo de la web la panacea de la sociedad abierta y la globalización de una serie de valores comunes, se enfrentan cada vez más con el fenómeno de usuarios que buscan revalidar sus prejuicios contactándose con quienes piensan como ellos y accediendo a los debates de la opinión pública a través de sitios con una línea editorial con la que se coincidía previamente.

Pasamos así de una internet que prometía ser la biblioteca de Babel borgeana a una cloaca de enjambres difamadores, fake news, posverdad y comisariatos lingüísticos de la corrección política.

En la Argentina, cuando hablamos de microclimas, en este caso, propios de la soledad del poder, mencionamos lo que se conoce como “Diario de Yrigoyen”, haciendo referencia a una vieja leyenda urbana que afirma que a quien fuera presidente del país entre 1916-1922 y 1928-1930, Hipólito Yrigoyen, un grupo de asesores le escribía un diario apócrifo con una realidad hecha a medida de sus deseos. 

Nunca se pudo probar que tal diario hubiera existido y hay buenas razones para suponer que se trató de una campaña de desprestigio, pero lo cierto es que hasta el día de hoy, los ciudadanos de a pie utilizamos la referencia a aquel diario como ejemplo de la desinformación o ausencia de vínculo con la realidad.

Sin embargo, la metáfora clásica que suele utilizarse para episodios de alienación, manipulación o hiato en la relación con el mundo y la verdad, es la utilizada por Platón en República. Me refiero, claro está a la “Alegoría de la caverna”. Como todos ustedes saben, el prisionero cree que la realidad son aquellas sombras que se reflejan en la pared y solo escapando de allí, al observar el sol, comprende que había vivido engañado y que la realidad era otra. Esa distinción entre ser y apariencia, ha marcado a fuego la cosmovisión occidental más allá de que algunas de las nuevas generaciones lo hayan descubierto en el cine con Matrix. 

Sobre esta base, cabe preguntarse, como ciudadanos de a pie, si en estos tiempos en que cualquier dispositivo nos permite inmediatamente contactarnos con otros o acceder a cualquier tipo de información, podremos salir de nuestras propias cavernas o advertir cuándo nos están escribiendo nuestros diarios de Yrigoyen.

Trataré de no caer en una respuesta taxativa asumiendo que me expondría a la excepción pero debo confesar que creo que transitamos una época  enormemente paradojal en la que la mayor conexión no redunda en una mayor apertura. Esto obedece a que el hombre ha devenido Homo algoritmus, esto es, una entidad esencialmente manipulable.

Usted dirá que el hombre ha sido siempre manipulable y está en lo cierto pero estamos en una etapa en la que la manipulación se hace en nombre de la libertad, como en nombre de la libertad aportamos nuestros datos voluntariamente a una tecnología al servicio de nuestra ansiedad y perfil de consumidor.

En este sentido, si en la alegoría de la caverna la luz era sinónimo de acercamiento a la verdad aquí se da exactamente lo contrario pues exponemos a la visibilidad total a nuestro yo interior pretendiendo allí ganar una cierta autenticidad y, al mismo tiempo, nos exponemos al control que surge al brindar licenciosamente nuestros datos. Es por eso que a diferencia de la sociedad iluminista del Siglo XVIII, la del siglo XXI es una sociedad de la iluminación en la que la luz ya no es la de la razón que nos guía sino la de los reflectores que dirigimos hacia nosotros mismos para poder ser vistos y, en tanto tal, ser reconocidos.

Con todo, cabe aclarar, para quien no se encuentre familiarizado, que el término “algoritmo” proviene de la matemática y refiere a una serie de pasos o reglas que permiten llevar a cabo una actividad y obtener un resultado. Estos algoritmos son esenciales para comprender cómo funciona internet hoy porque el desarrollo apunta a generar una web a medida de cada usuario.

En nombre de la eficiencia, agradecemos a estos algoritmos que nos filtren la información que consideran relevantes para nosotros y naturalizamos que apenas buscamos un dato sobre un lugar donde vacacionar o un producto que comprar, a los pocos segundos nuestra navegación se inunde de publicidad sobre ello.

Es que, como bien ha mostrado Eli Pariser en su libro El filtro burbuja, la jerarquía que nos ofrece Google en cada una de nuestras búsquedas no es universal sino que se acomoda a la información que Google tiene de nosotros mismos gracias a los algoritmos que logran trazar patrones a partir de nuestras búsquedas previas.

¿Y las redes sociales? ¿No estaríamos a salvo allí? ¿No encontraríamos en Facebook o en Twitter la imagen idílica de un ágora moderna? Claro que no. Los algoritmos también actúan allí y nos muestran las publicaciones de los amigos que consideran que pueden ser más interesantes para nosotros. Pero lo que agrega mayor dramatismo es que no hay conciencia de esto. Más bien todo lo contrario: se considera que la información de los portales, las búsquedas en Google y los posteos de nuestros amigos son representativos del mundo real.

La situación llega a tal extremo que, en esta caverna, el Homo algoritmus contará literalmente con su propio diario de Yrigoyen. Esa es al menos la conclusión a la que arriba Evgeny Morozov, en un libro muy interesante llamado La locura del solucionismo tecnológico, publicado en castellano en 2016.

Les citaré un párrafo alusivo de la página 189: “Tal vez comienza con aparente inocencia: personalizar los títulos y por qué no los párrafos introductorios para reflejar lo que el sitio sabe (…) sobre el lector. Pero más temprano que tarde (…) es probable que este tipo de prácticas también se extiendan hasta personalizar el texto mismo de los artículos. Por ejemplo, el lenguaje podría reflejar lo que el sitio es capaz de deducir sobre el nivel educativo del lector (…) O tal vez un artículo sobre Angelina Jolie podría finalizar con una referencia a su película sobre Bosnia (si el lector se interesa por las noticias internacionales) o algún chisme sobre su vida con Brad Pitt (si al lector le interesan los asuntos de Hollywood). Muchas firmas (…) ya utilizan algoritmos para producir historias de manera automática. El siguiente paso lógico –y, posiblemente, muy lucrativo- será dirigir esas historias a lectores individuales, lo cual nos dará, en esencia, una nueva generación de granjas de contenido que pueden producir historias por pedido, adaptadas a usuarios particulares”. 

NOTA DEL EDITOR: Dante Palma es Profesor de Filosofía y Doctor en Ciencia Política. Escritor y periodista

Este artículo de Dante Palma fue publicado originalmente en www.disidentia.com y reproducido por HoraCero con expresa autorización de su autor.

Te puede interesar

sotano

Los sótanos de la democracia revelados por Pagni

Juan Alonso*
Opinión 05 de marzo de 2020

El columnista del diario La Nación, Carlos Pagni, reveló que parte de los jueces federales actuaron contra el kirchnerismo presionados por el medio. Admitió así el lawfare, del que fue parte. Una lectura del enjuague de Pagni cruzado por las obras de Truman Capote y George Orwell.

LA PESTE

Cuando el miedo nos abandone

Antonio Miguel Yapur*
Opinión 04 de abril de 2020

El autor de este artículo opina que los poderes neoliberales le quitan importancia a los peligros de existencia que enfrenta en la actualidad toda la humanidad. Esa mínima cantidad de empresarios cree que muchos humanos sobramos y hacemos “no sustentable” al planeta, por eso presionan para que las decisiones políticas ante esta pandemia estén puestas en no ralentizar la economía global. La vida humana y del planeta serán para ellos, solo “daños colaterales”.

INVASIÓN ET - HoraCero

Prisiones domiciliarias, Mala leche, Fake News y Comunismo

Ricardo Luis Mascheroni*
Opinión 06 de mayo de 2020

El autor de esta columna de opinión, Docente en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional del Litoral, se pregunta cuál es el trasfondo de esta arremetida creciente a través de los medios y las redes sociales con fake news y nuevas grietas que quieren instalar en la sociedad argentina.

PERRO Y POLICÍA

INSEGURIDAD: Nos están robando la Libertad

Antonio Miguel Yapur*
Opinión 18 de marzo de 2020

El tema que el autor de esta columna de opinión pone en debate, a raíz de las últimas manifestaciones ocurridas en Santa Fe, es la seguridad. Pero no como una situación individual, sino como un problema social, analizando que no deberíamos buscar las soluciones fuera de nosotros.

ROEMMERS

Alejandro Roemmers, el empresario poeta

Norberto Alayón*
Opinión 10 de mayo de 2020

El autor de esta nota traza una semblanza del magnate argentino Alejandro Roemmers, dueño del laboratorio que lleva su nombre, reconocido “Personalidad Destacada de la Cultura” de la ciudad de Buenos Aires por Macri. Fue uno de los firmantes del reaccionario manifiesto de Mario Vargas Llosa y José María Aznar.

BIOTERRORISMO

Teorías conspirativas ¿Ciencia Ficción o Realidades?

Ricardo Luis Mascheroni*
Opinión 11 de abril de 2020

En estos tiempos de pandemia y cuarentena obligatoria, el autor de esta columna desempolvó algunos libros que según él "le enseñaron a pensar". En estos textos editados hace algunas décadas se mencionan los nuevos campos de batalla y también se explica que la guerra biológica no requiere biotecnologías sofisticadas. Algunos de estos párrafos son transcriptos para que podamos contestarnos la pregunta del título: ¿realidad o ficción?

El mito de Prometeo

La ciencia, la peste y la política

Por Daniel Luis Vaschetto*
Opinión 29 de marzo de 2020

El autor de esta columna de opinión nos dice que la relación entre conocimiento y poder ha hecho un largo recorrido, pero en la misma historia antigua también se crearon algunos mitos que nos advierten sobre los riesgos que conlleva habilitar a la raza humana el camino del saber y el consecuente poder.

Boletín de noticias