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EL FALSO ESPEJO - HORACERO

Espejito, espejito...

Antonio Miguel Yapur*
Opinión 01 de octubre de 2022

Dice el autor de esta columna de opinión, "El espejo puede llegar a ser la memoria y la historia proyectada hacia el presente. Puede ser un predictor de sucesos".

El "Señor Tijeras" en el rock nacional durante la dictadura

La poética del rock nacional desconcertaba a los censores de la dictadura que, por la dudas, prohibian la difusión de discos que pasaban a integrar las "listas negras".

Cultura - Historia 21 de agosto de 2022 Daniel Rafalovich*
SERÚ
Serú Girán, una de las formaciones de Charly García

RAFA 1Escribe Daniel Rafalovich*

La censura siempre estuvo atenta y vigilante en lo que se refiere a las canciones del rock argentino. De todos modos, la situación que se comenzó a vivir a partir de fines de 1974 y, fundamentalmente, a partir del golpe y la instalación de la dictadura cívico militar resultó bastante extrema.

Como durante la España franquista, los artistas (y entre ellos los músicos) debieron apelar a su capacidad de elusión para decir parte de lo que tenían para decir. O autocensurarse. O aceptar modificaciones de las letras. O no hablar de ciertas cosas.

Esta situación perduró hasta el año 1982, Malvinas, la dictadura en retirada, lo que sabemos. Recordemos que a partir de 1976 los canales de televisión “nacionales” (o sea, los que tenían base en Buenos Aires) se habían repartido entre las FFAA y el Comfer (la censura) repartía en las radios un extenso papel en los que figuraban las canciones de difusión prohibida, que eran cientos y de los géneros más variados.

Podemos arrancar mencionando un ejemplo muy interesante y no-rockero: la cantante mendocina Luciana grabó una canción llamada ”Avenida de los Tilos” escrita por la poeta marplatense María Wernicke. La avenida citada está situada en esa ciudad balnearia. Una hija de María se había exiliado en España y la canción (que puede pasar por una balada romántica) describe la tristeza y desolación producida por esa lejanía y por esos tiempos.

Luego de unos meses de intensa difusión y éxito comercial aquí y en toda Latinoamérica, la dictadura consideró que una canción que hablaba del “miedo”  y de un “país hecho de desamor” transmitía una imagen negativa de la Argentina y prohibió su difusión a fines de 1976. La canción, cuentan, ya había sido tomada por la militancia y los familiares de presos y desaparecidos como una especie de contraseña para encontrarse y reconocerse. En el vinilo figura como autora “María de la A,”. Es decir que la poeta tenía conciencia y miedo real.

En el mundo rockero Charly García fue un ejemplo de decir sin que la dictadura le encontrase la vuelta para prohibirlo. La canción “Hipercandombe”, aparecida en el segundo disco de La Máquina de Hacer Pájaros dice en una parte: “Cubrís tu cara y tu pelo también/ Como si tuvieras frío/ Pero en realidad/ Te querés escapar de algún lío”. Así  describe claramente el clima de época. Por otra parte ese disco llamado “Películas” muestra en su portada a los integrantes de la banda saliendo de un cine en el que se proyecta “Trama macabra”, el último film de Alfred Hitchcock. 

Con su banda posterior, Serú Girán, Charly redobló la apuesta y grabó “Canción de Alicia en el país” una canción plena de alusiones en la que aparece la morsa (Onganía), la tortuga (Illia), los brujos (López Rega)  y el rey de espadas (Videla) y que expresa claramente “no cuentes qué hay detrás de aquel espejo/ no tendrás poder/ ni abogados, ni testigos” o “Los inocentes son los culpables dice su señoría/ el rey de espadas”.

Serú Girán también grabó “José Mercado”, una clara alusión al Ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz que facilitó las importaciones de todo tipo destruyendo de ese modo a la industria nacional. Hay un video en you tube, aún en blanco y negro en el que se ve a David Lebón interpretando con gracia esta canción sarcástica y que iba al hueso del plan de entrega de la dictadura cívico-militar.

El tercer disco de León Gieco, “El fantama de Canterville” tuvo tres canciones prohibidas que aparecieron sin embargo un par de años después en su cuarto disco. Pero en “El fantasma…” aparece la canción homónima, compuesta por Charly García, con la letra modificada para evitar la censura: “si pudiera matarlos” es reemplazado por el absurdo “Si pudiera odiarlos”; “siempre fui un tonto que creyó en la legalidad” es cambiado por “que creyó en la humanidad” y “he muerto muchas veces/ acribillado en la ciudad” muta en “rodando sobre la ciudad”. Pequeños grandes cambios para esquivar las tijeras censoras.

En ese mismo disco aparece la canción “Chacareros de dragones” editada a propósito con mala calidad de sonido. La canción, compuesta en 1973, hace referencia al golpe de Pinochet en Chile y dice en un verso “Allá donde mil poesías gritaron/ cuando le cortaron al poeta sus manos”, en referencia a Víctor Jara. Esta canción fue de DP (difusión prohibida) al igual que “El loco y las golondrinas”. De esta última nunca se supo bien el motivo.

En el cuarto disco de León (1979), como dijimos aparecieron las tres canciones que habían sido vetadas para “El fantasma…”. Una de ellas, “La historia esta” es directa y conmovedora: “El grito de los perdedores/ es sordo y mudo/ aunque griten juntos” “Alguna vez sentiste cuando un pueblo/ chorrea de su sangre nueva/ cómo se muere lento”, en tanto el estribillo dice “Dejate atravesar por la realidad/ y que ella grite en tu cabeza/ porque es muy malo dejar pasar por un costado/ a la historia esta”.

El último disco de la gran banda Invisible, de Luis Alberto Spinetta, en la canción “Las golondrinas de Plaza de Mayo” recordaba que “si las observas comprenderás que sólo vuelan/ en libertad”

En tanto los rockeros argentinos residentes en España contaban las cosas con menos metáforas: Cuando apareció en Argentina el disco “Fiebre de vivir” de Moris nos sorprendíamos al descubrir que una canción, “Nocturno de princesa” nombraba al Che Guevara.

Otra canción de este disco ni siquiera aparecía anunciada en la portada de la primera edición. Se trata del furioso “Rock del portal” donde se describen las desventuras de una pareja de adolescentes que “hacen el amor” contra un portal por ser menores de edad y no tener dinero para el motel. ¡Y finalizaba con gemidos y otros sonidos “de sexo”!

Mientras otro expatriado, Miguel Cantilo, grabó con su banda Punch una vieja canción de Rocambole y Morcy Requena que interpretaban en vivo Los Redondos en sus primitivos recitales. Se trata de “Imperialismo espacial”, una historia de “ciencia ficción” muy anclada en la realidad argentina que comienza expresando “En cuanto a ti hombre blanco/ patrón militar/ intoxicado animal/ saca tu pesado culo de metal de aquí/ y vuélvete a Urano/ y vuélvete temprano”.  La canción, absolutamente impensable de editar aquí, se difundió en casettes grabados y recontracopiados cientos de veces y se escuchaba en secreto en casas de rockeros.

Todas estas historias (hay muchas más) pueden resultar impensables para la generación sub-40, acostumbrada a un nivel de libertad expresiva que hubiese resultado suicida en dictadura, pero puede dar una somera idea acerca del clima tenebroso y amenazante en que se vivía. Y esta larga historia continuará…

*Daniel Rafalovich coordina el sitio Metapoesía / Columnista de HoraCero

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