Murió el genocida Luciano Benjamín Menéndez

Nacionales 27 de febrero de 2018 Por
El ex comandante del Tercer Cuerpo de Ejército había recibido 13 condenas a prisión perpetua por sus numerosos crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar.
MENENDEZ - HoraCero
El genocida Benjamín Menéndez tenía 13 condenas a prisión perpetua

¿Qué ocurre cuando muere un genocida? ¿Qué sucede cuándo un criminal fallece sin arrepentirse de sus aberrantes crímenes? Nada, no sucede nada. O en todo caso sí, ¡y mucho! porque ellos se llevan los nombres y los lugares de las personas que mataron, los cuerpos secuestrados... tal el grado de cobardía y crueldad de estos asesinos con los que hoy en día algunos políticos quieren que nos reconciliemos.

Luciano Benjamín Menéndez, falleció a los 90 años y pasará a la historia como el genocida que fue. Había sido destituido de su rango de general de División por crímenes de lesa humanidad durante la dictadura cívico militar (1976-1983), en la cual se desempeñó como comandante del III Cuerpo de Ejército con sede en Córdoba desde septiembre de 1975 hasta septiembre de 1979. Dirigió las acciones represivas de las Fuerzas Armadas y de Seguridad en diez provincias durante las décadas del 60 y 70. Se desempeñó como gobernador de Córdoba solo por un día, y ese día sometió a toda la población.

Amigo de Massera, "Herodes" para sus camaradas, porque como el personaje bíblico tenía la vida y la muerte en sus manos. 

El 24 de julio de 2008, en la primera de las causas penales en su contra que llegó a juicio, el Tribunal Oral Federal Nº 1 de la Ciudad de Córdoba lo condenó a prisión perpetua, en carácter de coautor mediato, por el secuestro, tortura y desaparición de cuatro militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), en 1977 en La Perla. Se dispuso revocar su prisión domiciliaria y ordenaron trasladarlo a una cárcel común dependiente del Servicio Penitenciario Provincial, un histórico planteo de las partes querellantes que representaron a las víctimas: ¡Osaban meterse con un general!

Durante el juicio de 2008, Menéndez reivindicó el accionar de las FFAA y de Seguridad durante la "guerra contra la subversión", una guerra inventada en donde las únicas "trincheras" que ocupó fueron los centros clandestinos de detención, convertidos en campos de exterminio para matar "enemigos" desarmados, maniatados, vejados y torturados.

Culpó a la guerrilla por "atacar a gobiernos democráticos en las décadas del 60 y 70", olvidándose que él formó parte de una familia militar que participó de cuanto golpe institucional hubo en nuestro país. Desde aquel complot a Perón en 1942 por Benjamín Menéndez, hasta el impune Mario Benjamín Menéndez, gobernador militar de Malvinas en 1982, que no dudó en entregarse rápidamente a los ingleses.

Menem lo había indultado, pero en 1997 el juez español Baltasar Garzón solicitó su detención y extradición junto a 45 militares argentinos y un civil a quienes procesó por genocidio, terrorismo de Estado y someter a torturas a presos políticos. El pedido fue rechazado varias veces por un gobierno argentino afín a darles protección. 

Sin embargo, el 21 de agosto de 2003 en una nueva etapa política, el Senado convirtió en ley la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, conocidas como la leyes de la impunidad o del perdón, que impedían que los responsables de delitos de lesa humanidad fueran juzgados.

Este fue el punto inicial para que quien hoy falleció fuera condenado 13 veces a cadena perpetua.

¿Cuál es el grado de criminalidad que debe tener una persona para ser impuesta no una, sino trece veces a la reclusión de por vida? ¿A cuántos debe haber asesinado, torturado y desaparecido, más allá de los hechos que se pudieron probar?

Hoy falleció alguien que nunca dejará de ser general de los homicidas, un lugar desde donde la historia jamás podrá destituirlo.