Grabois: poder ciudadano y justicia

Opinión 23 de noviembre de 2018 Por
El dirigente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular expresó que “existe un rol insustituible de los movimientos sociales que deben tener una relación dialéctica de crítica y confrontación con el Estado, aún cuando esté en manos de compañeros como Cristina".
Juan Grabois - HoraCero
Juan Grabois dirigente de la CTEP

El referente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Juan Grabois, aseguró que “la democracia burguesa tal como la conocemos está en crisis” y llamó a las organizaciones sociales a tener una relación dialéctica de crítica y confrontación con el Estado, "aún cuando esté ocupado por compañeros”, al participar del cierre de la primera jornada del 1 Foro Mundial de Pensamiento Crítico, organizado por CLACSO.

“La democracia burguesa tal como la conocemos está crisis. Esta democracia con su división de poderes, imperfecta como es, está muriendo, y ya no es suficiente para enfrentar los poderes fácticos y esto se expresa en que el más antidemocráctico de sus poderes, que es el judicial, intervienen en forma arbitraria, ilegitima e ilegal en la política de toda la región”, sostuvo Grabois.

El dirigente expresó que “existe un rol insustituible de los movimientos sociales que deben tener una relación dialéctica de crítica y confrontación con el Estado, aún cuando esté en manos de compañeros como fue Cristina (Fernández de Kirchner), Lula (Da Silva) o (Rafael) Correa, para que sean mejores porque nadie es perfecto”.

Y continuó: “Sin la organización de las bases sociales ni la o el mejor de nuestros dirigentes puede avanzar, y con organización ni el peor gobierno neoliberal puede avanzar sobre los derechos como lo hemos demostrado en estos últimos tres años de macrismo”.

Grabois expresó estas ideas en la mesa que compartió con referentes políticos progresistas de distintas partes de América Latina y de Europa quienes llamaron también a “organizarse frente al avance neoliberal”  y expusieron las distintas experiencias políticas emergentes en sus países de origen basadas en la participación ciudadana y atravesadas por las demandas feministas y ecologistas.

“La única forma de que la historia no se repita es que haya resistencia. Creo que esa resistencia puede derrotar el fascismo, a la extrema derecha, pero para hacerlo hay que comprender el monstruo que tenemos adelante, y después ver cómo podemos atacarlo”, expresó Joana Mortágua, diputada del Bloque de Izquierda de la Asamblea de la República de Portugal.

Al describir ese “monstruo” y su origen, Mortágua, sostuvo que “este huevo de la serpiente tiene su origen en la última crisis que atraviesa el capitalismo financiero, “por lo cual el capital tuvo que hacer un nuevo pacto con el poder político”.

“Las élites tuvieron que tomar un discurso que naturalizara la exclusión social, y entonces se crearon chivos expiatorios como los migrantes, los refugiados, y se generó una represión selectiva”, expresó la diputada.

Y añadió que “lo que tenemos que pensar es cómo hacemos la resistencia”  y si bien reconoció que “no existe una receta” aseguró que “la solidaridad internacional y el levantamiento democrático popular, son dos componentes clave para enfrentar al fascismo, no porque seamos iguales, sino porque es una lucha común”.

En el mismo sentido, Gerardo Pissarello, hijo de desaparecidos argentinos y vicealcalde actual de Barcelona, expresó que “desde esta ciudad hemos sido los primeros en emitir una declaración en rechazo al discurso de odio de (el presidente electo de Brasil Jair) Bolsonaro” y aseguró que Cataluña “tiene una historia de lucha y nunca abandonó su conciencia internacionalista”.

“Nosotros estamos al lado de la gente que se está levantando contra el discurso del miedo que nos quieren imponer. Para luchar contra este enemigo hay que estar en las calles, organizarnos e instruirnos, pero también querernos, porque queriéndonos somos más felices y más fuertes”, indicó.

Por su parte, Beatriz Sánchez, ex candidata a presidenta por el Frente Amplio de Chile, comenzó su discurso pidiendo justicia por el joven mapuche asesinado en su país Camilo Catrillanca.

También refirió a los miedos de la población y sostuvo que “el desafío es hablarle a la mujer y al hombre común en su propio lenguaje; tenemos que hacernos cargo de los miedos que tiene la gente, hay que hablarle a esa ciudadanía de seguridad”.

En tanto el ex candidato a presidente colombiano Gustavo Petro, de Colombia Humana, realizó una crítica a la izquierda tradicional y a las gestiones progresistas que gobernaron los últimos años los países latinoamericanos por no haber cuestionado el “modelo extractivista” y basado su economía en “la explotación del petróleo y el gas”.

“Nosotros hemos instalado la pregunta acerca de por qué una tierra fértil como la que tiene Colombia no produce alimentos, y entendimos que fue por el narcotráfico, por la violencia y porque no se ha pensado un modelo de desarrollo productivo de la tierra, porque la riqueza nace del trabajo y no de la extracción”, afirmó.

Finalmente, el senador brasileño Lindbergh Farías también afirmó que “el neoliberalismo se muestra cada vez más incompatible con la democracia” y advirtió que los gobiernos progresistas “redujeron la pobreza en un 44 por ciento durante el periodo 2002-2013”.

El 1 Foro Mundial de Pensamiento Crítico, forma parte de la 8va Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales, de la que participaron más de 200 disertantes.