Dos perfiles distintos del manejo de la economía

Economía 31 de enero de 2019 Por
El autor de esta nota describe con números el destino de los fondos nacionales, advirtiendo que cuanto más deudas se contraigan que no sean para obras sino para manejos financieros, menos obras se realizarán, menos escuelas, menos hospitales, menos caminos y ningún beneficio a la población.
DEUDA EXTERNA
Una política deliberada de endeudamietno

PapiniPor Alberto Papini*

Resulta interesante ver cuál es el destino del gasto del Gobierno Nacional en períodos distintos una vez deducidos los gastos corrientes de funcionamiento, esto nos permite ver a dónde van a parar los excedentes del sector público.

Para ello, se ha tomado el monto gastado en los primeros once meses de los años 2015 a 2018, en base a los datos aportados por la ejecución presupuestaria (base caja) publicada por el Gobierno Nacional correspondientes a las cuentas de gastos de capital y de pago de intereses, una vez deducidos los pagos por gastos de funcionamiento.

Se tomaron los once primeros meses de cada año, dado que para el año 2018 aún no se cuenta con dato definitivo de diciembre.

Se sumaron los pagos de la cuenta capital que abarca lo abonado para obras públicas, caminos, hospitales, infraestructura en general y equipamiento por una parte, y por otra lo pagado en concepto de intereses y se analiza de ese total, qué parte correspondió a cada uno desde 2015 hasta 2018.

Infografía

El gráfico anterior nos muestra que en 2015 una vez pagados los gastos de funcionamiento con lo recaudado por el Gobierno Nacional, lo que excedía a los mismos se destinaba el 71% para inversiones (obras, equipamiento) y el 29% al pago de intereses.

Desde el año 2016 el Gobierno entrante comenzó con una política deliberada de endeudamiento, que lógicamente hizo elevar el pago de interés, por ello, desde esa fecha, las inversiones (lo gastado en obras y equipamiento) disminuyen en forma constante, y por el contrario, cada vez se incrementa más el porcentaje de dinero destinado a pagar intereses, es así que en 2018 llegamos a una disminución de la participación del gasto excedente en obras y equipamiento del 36%, cuando en 2015 era del 71%, en tanto el pago de intereses en 2018 fue del 64% cuando en 2015 solo era del 29%.

La conclusión es: cada vez menos obras y más pagos de intereses por un endeudamiento que no trae ningún beneficio a la población, si se sigue por el mismo camino esta tendencia seguramente se profundizará, cuanto más deudas se contraigan que no sean para obras sino para manejos financieros, menos obras se realizarán, menos escuelas, menos hospitales, menos caminos, todo ello además implica lógicamente menos empleo, menos salarios, menos gastos en consumo, menos recaudación del propio Estado Nacional, y la necesidad de implementar políticas de ajustes que perjudican a todos, salvo a los acreedores de los préstamos mientras tengan garantizados sus pagos.

*Docente Universitario - Economista

Te puede interesar