Murió el padre de Macri, de albañil a multimillonario

Nacionales 03 de marzo de 2019 Por
El empresario Franco Macri, dueño de un poderoso imperio económico y padre del presidente de la Nación falleció este sábado en la ciudad de Buenos Aires a los 88 años. Su hijo, nuevamente de vacaciones en el sur tuvo que suspenderlas y regresar a Buenos Aires para participar del sepelio.
FRANCO
Franco Macri, padre del Presidente

La información publicada menciona que el fallecimiento se produce tras una larga enfermedad, sin embargo el periodista Horacio Verbitsky en su portal señala que la enfermedad y sobre todo el estado mental del padre de Mauricio Macri siempre era relativa según los casos y menciona que "en diciembre de 2018, Francisco Macri fue relevado de prestar declaración indagatoria ante el juez federal Claudio Bonadío en una de las colectoras de la causa madre sobre la cartelización de la obra pública. Un fulminante peritaje médico sostuvo que no estaba en condiciones de comprender de qué se lo acusaba y, en consecuencia, de defenderse. Sin embargo, pocos meses antes aprobó la distribución de 2.257.815 libras esterlinas a los accionistas de Macri Group LLP, compañía británica de la cual el patriarca del clan posee el 75% de los derechos de voto".

Martín Granovsky en Página 12 dice que Franco Macri era "el jefe del poderoso grupo empresario que creció gracias al Estado y se expandió durante la dictadura y el menemismo. Desde joven, el hijo y actual Presidente fue su número dos". Por ese motivo, es que cuando estalló el escándalo de los Panama Papers trataron de licuar las responsabilidades de su hijo. En aquel momento, la periodista Gabriela Cerruti contaba en una nota publicada bajo el título "Matar al padre" que la estrategia duranbarbista fue "culpar judicial y mediáticamente a Franco por los escándalos de corrupción que salpican al Presidente", a semanas de haber asumido.

La historia oficial informa que el empresario Franco Macri, había nacido en Roma el 15 de abril de 1930, se nacionalizó argentino tras haber llegado al país el 6 de enero de 1949, junto a sus hermanos Pía y Antonio. Apenas llegado a la Argentina y sin conocer el idioma, comenzó a trabajar como asistente en una obra y poco después se inició como albañil, desde donde empezó a incorporar conocimiento del sector de la construcción.

Esta versión también agrega que en 1951 creó su primera empresa constructora y, a fines de los '60, se asoció a la Corporación Italiana Fiat y fundó Impresit Sideco, el germen de lo que sería más tarde el holding Socma (Sociedades Macri), uno de los grupos de empresas de capital nacional más importante del país.

Según el cable de la agencia oficial Télam, este grupo empresario operó en las áreas de la construcción, la ingeniería industrial, infraestructura civil, exploración minera, desarrollo inmobiliario, generación y transporte de energía, tratamiento de residuos, concesión de rutas y autopistas y en el sector servicios, y se expandió por varios países de América latina.

Entre la lista de obras públicas y privadas realizadas por este grupo se encuentran la construcción de la fábrica de cemento de Loma Negra, las centrales nucleares Atucha I y II, la planta de aluminio Aluar en Puerto Madryn, los edificios de Catalinas, el tradicional "Rulero" del barrio de Retiro y varios otros que cambiaron la fisonomía de la ciudad de Buenos Aires.

Granovsky dice en su nota: "Cuando Franco desplegó su poder en el negocio de las obras públicas, Mauricio lo secundó en Sideco. Esa empresa fue la que salió del conocimiento privado y saltó a la luz pública cuando protagonizó un escándalo con denuncias judiciales por la colocación de un sistema de cloacas en Morón mientras era intendente el antiguo colaborador de José López Rega, Juan Carlos Rousselot. Cuando Macri habla de cloacas sabe de qué se trata".

Mauricio Macri y su padre aprovecharon los tiempos de la dictadura cívico militar para hacer negocios con el Estado. La periodista Cerruti describe así los negocios del clan en la época de plomo: “Durante esos años, los Macri compraron el Banco de Italia, se quedaron con la obra de Yacyretá, acordaron con la dictadura paraguaya la construcción del puente Posadas-Encarnación; se hicieron cargo de la construcción de la Central Termoeléctrica de Río Tercero y la de Luján de Cuyo; acordaron con el brigadier Osvaldo Cacciatore la privatización de la recolección de residuos en la Ciudad de Buenos Aires a través de Manliba. Se metieron en el negocio del petróleo a través del general Suárez Mason que estaba en YPF y participaron de oscuros negocios de compra y venta de armas a través de Italia hacia Medio Oriente. Se expandieron también por Latinoamérica, al ritmo del Plan Cóndor. Obras, terrenos, edificios en Paraguay, Brasil, Chile, Venezuela, México convirtieron a la pequeña constructora de inmigrantes en un holding internacional”.

Hacia finales de los '90, el grupo Macri ganó la concesión del Correo Argentino, que administró hasta la rescisión del contrato en el año 2003. Hacia el 2000 inició un proceso para retirarse de los mercados en los que actuó durante 60 años ininterrumpidos para dedicarse a promover las relaciones entre China con otros países, en especial Latinoamérica, y fue designado por la Asociación para la Promoción y el Desarrollo Industrial de la República de China en el Mundo como Consejero para inversiones en Latinoamérica, cargo que ocupó hasta sus últimos días con oficinas en Beijing, Buenos Aires y varias capitales latinoamericanas.

Casado en primeras nupcias con Alicia Beatriz Blanco Villegas, integrante de una familia de terratenientes oriunda de Tandil, juntos tuvieron cuatro hijos, Mauricio, Sandra, Mariano y Gianfranco, en tanto que su segunda esposa fue la psicóloga Cristina Grieffer, con quien tuvo a su hija más pequeña, Florencia Macri.

Franco Macri también se relacionó sentimentalmente con la actriz y animadora Flavia Palmero y con la diseñadora Evangelina Bomparola.

Con Mauricio Macri estuvo varios años distanciado, recordemos que hubo una maniobra de su hijo para declararlo insano y apartarlo de las empresas. A comienzos de 2016 publicó una extensa carta abierta en la que reconoció que las "fricciones" habían quedado atrás y en la que remarcó la "especial y -a veces excesiva- atención" que le dedicó a Mauricio, a quien con cinco años llevaba a sus empresas porque "le iba a ser útil para su futuro".

Tal vez Franco no se equivocó, a su hijo predilecto le sirvieron sus enseñanzas, pero para aplicarlas a la Argentina sintiéndose presidente de un pool de empresa y no de un país.