Capitalismo, legitimación democrática y los nuevos modelos neoliberales

Opinión 13 de abril de 2019 Por
Los Estados individuales están perdiendo el control sobre elementos de sus políticas económicas en espacios cada vez más despolitizados. Restringen su participación e injerencia en estos nuevos modelos, al privilegiar economía de mercado con menos Estado.
ESTADO DE BIENESTAR
Estado de Bienestar y recortes neoliberales

PapiniPor Alberto Papini*

La desaparición de los mecanismos aseguradores del modelo de estado de bienestar que proporcionaban a la ciudadanía una amplia cobertura ante las contingencias del mercado, obliga a los Estados a la construcción de mínimas condiciones de bienestar, que entran en colisión con las medidas universalistas de derechos instauradas por el modelo anterior.

El relato neoliberal ha logrado preferencia en amplios sectores, los postulados mercantilizadores dicen que el Estado debe adaptarse a las pautas de la lógica económica empresarial, relegando la función protectora del Estado. Resaltan la necesidad de adaptar las relaciones laborales estableciendo nuevas normas para establecer derechos sociales antes asegurados por su condición de ciudadanía, dejando expuestos a los trabajadores a las presiones de un mercado laboral más restringido.

La concepción dominante encamina al mundo a una concepción neoliberal de forma del Estado, con gobiernos limitados y un papel residual del Estado de Bienestar.

Los Estados individuales están perdiendo el control sobre elementos fundamentales de sus políticas económicas en espacios cada vez más despolitizados. Los Estados restringen su participación e injerencia en estos nuevos modelos, al privilegiar economía de mercado con menos Estado. Se ha instalado la creencia que los gastos sociales redistributivos impiden el desarrollo económico, aunque no pueden desmantelar totalmente el Estado de Bienestar, pero no pueden sostener los criterios de universalidad e igualdad, y por lo tanto se alejan de su base de ciudadanía social y comienzan a deslegitimarse políticamente.

El Estado Neoliberal reduce su tamaño, restringe su actuación, y ante la incertidumbre y riesgo que generan, no puede desarticular totalmente sus funciones sociales.

El debate por ello, comienza a centrarse en las restricciones a la capacidad de intervención estatal, en un marco de déficit de legitimación de los procesos de toma de decisiones, así como una incapacidad creciente para desarrollar sus funciones organizativas y de gobierno.

Las tesis neoliberales tratan de quebrar el vínculo entre lo económico y lo social y empujan a la política a apoyarse en criterios de eficacia que se convierten al mismo tiempo en un requisito indispensable para obtener su legitimidad.

Pero esa legitimidad, basada en la eficacia, resulta cada vez más difícil de alcanzar en la medida que surgen problemas de empleo y carencias sociales imposibles de resolver en un marco de políticas de ajustes y crecimiento insuficiente, junto a la necesidad de mantenimiento o mejoramiento de sus oportunidades electorales.

El aumento de nuevas demandas sociales en este panorama, crea una sobre carga que les imposibilita al Estado poder gestionarlas, lo cual lleva a problemas de ingobernabilidad.

La cantidad de demandas que recibe el Estado, es imposible de cumplir con sus obligaciones de una forma eficiente, por lo cual el mismo erosiona su legitimidad y lleva el lastre que hunde sus posibilidades de una gobernabilidad aceptable.

El resultado de las políticas neoliberales como proyecto hegemónico, enlaza una estrategia de acumulación que privilegia las ganancias de grandes grupos, y un proyecto de Estado que justifica la degradación de las condiciones laborales.

El nuevo Estado Neoliberal plantea una vez que actúan los instrumentos de formación y capacitación, la responsabilidad de su propia suerte, recae exclusivamente en el trabajador, en unas condiciones de mercado de trabajo cada vez más hostiles al mismo.

Las fallas se achacan al individuo, evitando plantear fallas del sistema creado hegemónicamente como única posibilidad, esto solo es posible porque este proyecto hegemónico ha logrado construir “verdad” , mediante sus medios de comunicación.

*Docente Universitario - Economista - Investigador