Un intento de secuestro a la Memoria

Derechos Humanos 16 de abril de 2019 Por
En la mañana de este lunes se vivieron horas de mucha tensión en la sede de la Asociación Madres de Plaza de Mayo por un inusitado operativo judicial que quiso expropiar el patrimonio documental que se conserva en ese lugar. Desde la organización de Derechos Humanos denuncian "persecución judicial y política".
HEBE
Hebe de Bonafini frente a la sede de la Asociación Madres de Plaza de Mayo

La sede de Madres de Plaza de Mayo, a pocas cuadras del Congreso, se vio envuelta hoy en un clima de tensión debido al intento de un operativo judicial en el marco del proceso de quiebra de la Fundación, que fue impedido por manifestantes que se reunieron para apoyar a la agrupación de derechos humanos.

Pasadas las 11 de la mañana, un abogado de la sindicatura, identificado como Daniel Truffat, se presentó acompañado por policías en el edificio ubicado en Hipólito Yrigoyen 1548, para realizar un inventario.

"La sindicatura me envió a hacer una diligencia de inventario, para permitir que tres escribanos puedan inventariar, nada más. Es que las madres están en quiebra. Parte de lo que tiene que ver con la quiebra es inventariar los bienes", explicó el letrado en diálogo al periodista ultraoficialista Eduardo Feinmann por radio La Red, del empresario Daniel Vila.

La medida fue dictada por el juez de lo Comercial Nº 13 Fernando Javier Perillo, tras una presentación del magistrado Javier Buján, en su rol de rector interventor del Instituto Universitario Nacional de Derechos Humanos (Iunma), dependiente de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, cargo en el que fue asignado por el ministro de Justicia de Cambiemos, Germán Garavano.

A pesar de que no pudo ingresar al edificio, el abogado dijo que no fue "maltratado en ningún momento". "La gente está nerviosa, nada más. Supongo que el juez ordenará este inventario de vuelta", se limitó a decir. Mientras intentaba entrar, manifestantes coreaban el ya popular "si las tocan a las Madres, qué quilombo se va a armar".

En un comunicado, la organización encabezada por Hebe de Bonafini denunció una "persecución política judicial" y aseguraron que el operativo "carece de fundamentos legales y evidencia fines políticos". En esa línea, denunciaron que lo que se intenta es "avanzar en la ilegal confiscación" del archivo histórico de las Madres.