Las élites económicas y el Poder

Opinión 10 de junio de 2019 Por
Las élites económicas ya no se conforman con el poder económico, también quieren disponer de todo el poder político e institucional. Es por este motivo que ahora nos estamos confrontando con una oligarquía totalitaria que quiere destruir los servicios públicos y los derechos sociales de los trabajadores.
economia-832x400
Las élites económicas y el poder político

PapiniPor Alberto Papini*

Dice Monique Pinçon-Charlot al analizar la actualidad en Francia que: "La división entre la derecha y la izquierda es una molestia para los oligarcas".

En su reciente libro Los depredadores en el poder, denuncia “la guerra que los más ricos llevan a cabo contra los pueblos a través del dinero como arma principal”.

Los ascensos de los nuevos candidatos presidenciales de origen financistas y grandes empresarios a nivel mundial han desdibujado la división entre la derecha y la izquierda, entre lo público y lo privado.

Estos nuevos candidatos defienden constantemente los intereses del sector de las finanzas y la oligarquía. La división entre la derecha y la izquierda es una molestia para los oligarcas que desean mercantilizar los servicios públicos y los recursos del planeta.

Los más ricos piensan actualmente, que todos estos intereses confluyen en el mundo de los negocios, y que las altas esferas del poder deben servir a los intereses de la oligarquía.

En Francia, por ejemplo, Macron era el candidato preferido de los dirigentes de los principales grupos económicos, donde las grandes fortunas poseen el 90% de los medios escritos. Han sido capaces de vender la candidatura de Macron como un producto de marketing. Lo han presentado como el candidato de la renovación. Tienen los medios suficientes para presentar como nuevo a un candidato que pertenece al viejo mundo del neoliberalismo.

Las élites económicas ya no se conforman con el poder económico, también quieren disponer del poder político.

Que las élites económicas también aspiren a poseer el poder político no es ninguna novedad, pero actualmente estamos frente a una aceleración del proceso neoliberal. Nos confrontamos con una oligarquía totalitaria que quiere destruir los servicios públicos y los derechos sociales de los trabajadores.

Los oligarcas atacan en todos los frentes: la economía, la mercantilización de las materias primas, la especulación financiera. No quieren que nada escape a su control. Para ello utilizan una serie de armas financieras, lingüísticas y políticas.

Dice Monique Pinçon-Charlot: “las oligarquías actualmente utilizan todo tipo de armas para llevar a cabo una guerra de clases contra el pueblo”.

Esta autora expresa que utiliza la semántica guerrera de forma completamente asumida, porque estamos ante una guerra de clases. Las armas ya no son los cañones o las metralletas, sino las armas financieras, y, sobre todo, las ideológicas. Se ha dejado de hablar de obreros y ahora estos son pobres, vistos como una carga social o una variable de ajuste en las líneas contables de las empresas. Esto se debe a una deshumanización de las clases populares., son nuevas monarquías que representan estos nuevos monarcas absolutistas de este pensamiento único.

Hay un comunitarismo de los ricos de nacimiento. Estos se representan y se reproducen en el seno de dinastías familiares. En Francia, una clase social, la burguesía, se ha apropiado del bien común de la política.

En la Asamblea Nacional, solo un 3% de los diputados son obreros o empleados, mientras que estos representan el 52% de la población activa francesa. La burguesía y los oligarcas quieren elaborar las leyes porque estas son el medio de convertir los intereses particulares, en generales.

Dice esta autora que no utiliza el término corrupción, sino que habla de depredación y crimen. No estamos ante individuos corrompidos, sino ante personas que forman parte de una clase social que está enriqueciéndose a través de todos los poderes.

También dice que “no todos los políticos están podridos” o que “no todos son iguales”. No hace un juicio moral, sino un análisis sociológico, trata de mostrar la actitud depredadora de una clase social.

El dominó se decanta actualmente en favor de la oligarquía, pero podemos cambiar esta dirección. Ellos son minoría y nosotros en conjunto somos mayoría.

Estas reflexiones sobre la política y los intereses económicos en Francia, bien pueden iluminar el análisis de la situación actual de muchos países, incluyendo el nuestro.

___________________________________________

*Docente Universitario - Economista e Investigador

Te puede interesar