Había mal olor en la Casa Rosada

Opinión 08 de julio de 2019 Por
“Califican al gobierno (anterior) de haber sido una orgía de malversación y prevaricato”, “En el Congreso y en la prensa, acusan a varios de sus ministros de haber realizado negocios sucios, y de su complicidad” y reprochan “su desenfrenado apetito de poder” y su “odio vengativo e inferior”, pero estos argumentos no son novedosos, se reciclan una y otra vez.
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La estigmatización de los gobiernos populares

image3398Por Ricardo Luis Mascheroni*

Para muchos que acusaban y acusan de populismo al gobierno anterior, ya no hay mal olor en la Casa Rosada, en razón del cambio de personajes que pululan por la misma, ya que la plebe, el pueblo o los del interior, no tienen cabida en la misma.

También reconocerán en esta nota, muchas de las cosas que se dicen de dicha gestión con la cual: “no hay términos medios: o se le niega todo o se le reconoce todo.” Y que todo lo que surge de ella “es ignorante, malo, vengativo, simulador, ridículo, egoísta, frío e incapaz del menor sentimiento bondadoso”.

No es casual que “Las clases altas le odien, se sientan desposeídas y se escandalicen, no suponen que tengan talento, cultura o capacidad los hombres de origen oscuro”. Lo que se expresa “es un odio de clase”.

No olvidemos el tema de las retenciones en la cual “La huelga agrícola, sobre todo, suscita multitud de enemigos poderosos, que se exasperan y juran odio y venganza”.

Debe recordarse que: “Dicen que necesitamos capitales y que los capitales extranjeros no vendrán si los obstaculizamos.” Pese a que la lluvia de dólares no aparece, se apuesta al blanqueo de capitales.

No es extraño que “acusen a algunos ministros de hacer sucios negocios, sin pruebas serias”. “Es la oposición más violenta que la historia argentina ha conocido.”

Si alguna duda existiera respecto del estado de las facultades mentales”, “hace que su estudio corresponda a la psiquiatría”. ¿Tiene presente a algún periodista y sus diagnósticos sobre la bipolaridad?

Califican al gobierno una orgía de malversación y prevaricato”, “En el Congreso y en la prensa, acusan a varios de sus ministros de haber realizado negocios sucios, y de su complicidad” y reprochan “su desenfrenado apetito de poder” y su “odio vengativo e inferior”.

Por ello a ese gobierno “no hay delito, defecto ni bajeza que no le atribuyan” y lo acusan de “electoralismo”.

¿Le suena? “que quienes más odian, sean las mujeres de la sociedad distinguida”, quizás “porque la comprensión es un don que escasea bastante entre las mujeres formadas entre prejuicios, modas y tradiciones”. “El caso es que ellas le han odiado tenazmente”. Un medio le considera “una hiena que se ha refugiado en la casa de Gobierno”.

Creo que a ese período “no pueden comprenderlo ni los hombres que pertenecen a las castas del privilegio histórico en nuestro país: ni los intelectuales que llenan columnas triviales de los grandes diarios con la esencia de sus cerebros, incapaces de la creación robusta; ni los extranjerizantes.”

¿Coincide con que? “La oposición se ha volcado en la Embajada americana para decir todo el mal, que de un gobernante puede decirse.

El error ha sido ignorar que Buenos Aires no permite ser gobernada por provincianos”. Una afirmación clara de un ministro, dijo: no vaya a ser que venga un santiagueño a gobernar. Tampoco le sonará raro que a los diputados del Gobierno se los llame “los lustrabotas” oficiales.

No desconocerá los esfuerzos del poder para jaquear al gobierno y que “Los ricos y las empresas extranjeras se desprenden gustosamente de su dinero para contribuir a la derrota” en las elecciones, como también que “todos los partidos han debido unirse, aceptar la contribución del capitalismo extranjero y calumniar” a la singular DICTADURA “que se deja decir horrores por cualquiera“.

Sus enemigos, los conservadores, las clases distinguidas, las empresas extranjeras quieren recuperar lo perdido, arrojar para siempre del gobierno, al partido” populista.

Nada nuevo bajo el sol “Se dice que el Banco de la Nación ha sido poco menos que saqueado”. “Se afirma que el crédito exterior está arruinado”. “Es silbado en la Sociedad Rural”.

Con el Cambio se produce “un retorno de las clases altas al poder”. “Volvemos otra vez!, se dicen los hombres y mujeres de la sociedad distinguida”.

Y en esa dirección es notorio que los actuales ministros “intelectual y socialmente no pueden ser mejor”, aunque “tres de ellos estén vinculados a compañías extranjeras de petróleo y todos a diversas empresas capitalistas europeas y yanquis”.

Se entera por los diarios “de que está procesado ante el Juez Federal por irregularidades en el desempeño del gobierno” y que se decreta la “inhibición para comprar y vender bienes”, y “La Cámara ratifica el procesamiento”.

Tanto odio y los ataques no son contra el gobierno, “sino contra las conquistas alcanzadas”.

Ahora, para que Ud. tome conciencia que las cosas siempre han sido iguales, debelaremos la trampa, ya que todo lo que aquí se ha dicho y que Ud. ha leído entre comillas, no fue en referencia a Cristina Kirchner, sino a Hipólito Yrigoyen, gobernante austero y honesto como pocos en nuestra historia.

No sólo lo acusaron de los peores crímenes, sino que lo enviaron preso a la isla Martín García, pese a sus años, sus achaques y enfermedades.

Este odio, ha sido reproducido hasta el cansancio ante cada gobierno popular, y todo lo que decía Manuel Gálvez en su libro sobre la vida de Don Hipólito, casi 80 años atrás, que son las citas entrecomilladas, es de aplicación al gobierno dela ex presidenta, más allá de sus muchas o pocas corruptelas, porque en definitiva lo que odian es al pueblo y que los sectores populares puedan mejorar su forma de vida y ello es inaceptable para el poder dominante.

Lo dejo para que lo piense, sabiendo que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

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*Docente Universitario - Integrante del Movimiento Nacional Alfonsinista

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