La Grieta y la manipulación mediática

Opinión 03 de agosto de 2019 Por
El autor de esta nota de opinión analiza el concepto de "la grieta" que se utiliza para poder manipular las mentes de aquellos que tienen una información parcial de los hechos. Agrega que se sirven de todos los medios y artilugios que puedan provocar odios, molestias o resquemores en esos sectores.
LA GRIETA ARGENTINA - HoraCero
Las grietas en la historia de Argentina

image3398Por Ricardo Luis Mascheroni*

En los últimos años, los sectores de poder, asociados a la corporación mediática, vienen agitando y militando como un estigma, con prisa y sin pausa, la existencia de una novísima grieta, insalvable para la marcha de la sociedad argentina, por supuesto responsabilizando de ella al gobierno populista y a la perversidad de sus integrantes.

Antaño asustaban a los chicos, con se viene el Cuco, ahora con se viene la grieta.

A los efectos de profundizarla y hacerla infranqueable, pero sobre todo poder manipular las mentes de aquellos que tienen una información parcial de los hechos, se sirven de todos los medios y artilugios que puedan provocar odios, molestias o resquemores en esos sectores.

Según los momentos, han recurrido a Irán, Venezuela, mapuches de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) entrenados por servicios de inteligencia y organizaciones extremistas extranjeras, Hezbollah en la Triple Frontera, las antipáticas cadenas nacionales, el robo de un presupuesto, la corrupción, las fake news, la muerte de Nisman y las consabidas y fraudulentas causas judiciales armadas por servicios y arrepentidos varios, nunca comprobadas, ni siquiera por jueces serviles al gobierno, poniendo en riesgo el estado de derecho y violando la legalidad.

La lista es interminable y cualquiera puede agregar infinidad de casos que fueron portadas de los grandes medios, los que abandonaron irresponsablemente su deber de informar y se han transformado en operadores al servicio del poder.

Lo que sí es verdad, que en nuestro país siempre ha existido una grieta histórica, que deviene de las miradas y los paradigmas que se tengan como modelo de país y en la forma gestionarlo y de llevarlo adelante.

Partiendo de 1810, año de la búsqueda de autonomía como nación, comienza la lucha por imponer algunas de las visiones en pugna y en consecuencia, se perfila la primigenia grieta.

Durante el período 1810-1816, aquella se expresa entre independentistas y realistas. Lograda la independencia, la grieta renace con fuerza entre 1819 y 1826, época en que se sancionan las constituciones unitarias de dichos años y los sectores en conflicto se alinean en provincianos o federales, contra unitarios o porteños y el país entra en una guerra fratricida, en que ambos bandos se dedican a matarse con fervor durante décadas.

Ni la constitución de 1853 pudo cerrarla, y las disputas se mantuvieron inalterables por las rentas portuarias o aduaneras que enriquecían a Buenos Aires y empobrecían al resto del país, hasta la capitalización de Buenos Aires.

A partir de 1880 y con Julio A. Roca comienza lo que se conoce como la República ConservadoraRégimen Oligárquico, en que las reyertas sociales y políticas estaban a la orden del día por causa del clientelismo y el fraude electoral, el que se mantiene, revoluciones mediante, hasta  1916, con el triunfo de la Unión Cívica Radical.

Yrigoyen primer presidente por el voto libre y universal, proclama que su gobierno es el de la reparación nacional, sustentado en las premisas de la UCR: la causa de los desposeídos contra el régimen falaz y descreído.

Y nueva grieta, sus enemigos, los conservadores, las clases distinguidas, las empresas extranjeras quieren recuperar lo perdido, arrojar para siempre del gobierno, al partido populista.

La prensa y los oligarcas califican al gobierno de una orgía de malversación y prevaricato y acusan a sus ministros de hacer sucios negocios, sin pruebas serias. “Es la oposición más violenta que la historia argentina ha conocido”, escribiría años después Manuel Gálvez.

En 1930, derrocamiento de Yrigoyen y comienzo de la década infame y el fraude patriótico, sin dejar de mencionar la política pendular de golpes de Estado, que se perpetuó hasta 1976.

Año 1946, renace con fuerza la grieta expresada en Braden o Perón, la que deviene en peronismo y antiperonismo o gorilas y se prolongará durante todo el gobierno hasta el derrocamiento del presidente en 1955 y aún más allá por la proscripción y la persecución de sus partidarios. Se llega a prohibir la sola mención de dicho nombre y sus símbolos.

La grieta es y ha sido parte importante de nuestra historia institucional y política

En tiempos más cercanos, la grieta sufre nuevas denominaciones como: pueblo – antipueblo, liberación o dependencia, democracia o dictadura, kirchnerismo o anti, populismo o república, entre otras, pero independientemente del nombre, la puja de intereses se mantiene inalterable, representando por un lado a las grandes mayorías nacionales y por el otro a los grupos empresarios locales y foráneos, las oligarquías y élites enriquecidas a costa del esfuerzo del país y quienes en su momento impulsaron los golpes de estado.

La grieta es y ha sido parte importante de nuestra historia institucional y política y en estos tiempos electorales se podría denominar Patria o Corporaciones, pero más allá de ello, demuestra saludablemente que la ideología está viva y sigue pesando al momento de la construcción de un modelo de país que contenga a todos sin exclusiones.

Quienes estigmatizan los movimientos nacionales y populares en su camino por mejores condiciones de vida, seguirán agitando fantasmas y grietas para mantener sus privilegios espurios, pero no tengo dudas que la unidad democrática de la mayoría del pueblo argentino sabrá en su momento dar una respuesta contundente y definitiva a todos aquellos que quieren apartar a la Nación de su destino de independencia y soberanía.

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*Docente Universitario - Periodista y Escritor

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