¿Cómo se gestó el Paro Internacional de Mujeres?

Nacionales 08 de marzo de 2018 Por
La historia del 8M, cuáles fueron los hechos que lo produjeron y el carácter internacional del movimiento feminista.
VIVAS NOS QUEREMOS - HoraCero
Uno de los ejes del 8M es protestar contra los femicidios

Hoy las mujeres abandonarán sus puestos de trabajo de manera voluntaria y dejarán de encargarse de las tareas del hogar para protestar contra la violencia machista, las agresiones sexuales, el acoso o la brecha salarial. Las reivindicaciones son múltiples, "todas aquellas que atraviesan la vida de las mujeres por el hecho de serlo", señala Laura Salomé, activista de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto legal, seguro y gratuito en nuestro país.

CÓMO SE GESTÓ EL 8M

La llama prendió el 3 de octubre, cuando las mujeres polacas llenaron las calles de Varsovia y otras tantas ciudades contra el proyecto que preparaba el Gobierno y que endurecía ya la restrictiva ley del aborto en Polonia. Lo bautizaron "lunes negro" porque las mujeres se vistieron de este color para abandonar sus puestos de trabajo –y las tareas del hogar– y manifestarse por sus derechos.

Poco después, el día 19 del mismo mes, el brutal asesinato de una joven de 16 años en Argentina lanzó a las calles a miles de personas siguiendo la estela de las manifestaciones convocadas por el colectivo Ni Una Menos en 2015 y 2016. Las mujeres, vestidas de negro, protagonizaron un paro de una hora contra la violencia machista, que en Argentina asesina a una mujer aproximadamente cada 30 horas.

La coincidencia de las movilizaciones en el mismo mes preparó el caldo de cultivo de un llamamiento internacional convocado para este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Decenas de colectivos de más de 30 países participan de la huelga internacional de mujeres.

A las manifestaciones y paros en Polonia y Argentina se unió la Women's March estadounidense del 21 de enero contra la investidura de Trump, que agitó el panorama mediático y situó como sujeto político de las movilizaciones a miles de mujeres reivindicando sus derechos. "Fueron movimientos enormes y multitudinarios, pero ante todos nos preguntábamos '¿y ahora qué', '¿qué más'?", resume la feminista Klementyna Suchanow desde Varsovia.

Antes de la masiva marcha contra el presidente de Estados Unidos, que tuvo réplicas en todo el mundo y contó con el doble de asistentes de lo previsto, el ambiente de creciente movilización ya había llevado a las convocantes del "lunes negro" polaco a contactar con el movimiento feminista Ni Una Menos, que lanzó la propuesta a otros países latinoamericanos de organizar una acción conjunta. A finales de octubre del año pasado ya la habían denominado "Paro Internacional de Mujeres".

A Argentina y Polonia se han sumado decenas de países como Alemania, Bolivia, Islandia, Portugal, Turquía, Ecuador, Reino Unido, Costa Rica, Honduras o Italia, y el número de adhesiones crece cada día. Cada uno definió las líneas de actuación, las demandas principales, las consignas y el modelo de paro que se llevará a cabo: en unos se abandonarán los puestos de trabajo durante unas horas determinadas, en otros durante todo el día.

EL CARÁCTER INTERNACIONAL DEL FEMINISMO

En unos lugares la huelga estará enfocada al empleo remunerado, al ámbito productivo, y en otros se extenderá además al de cuidados. Es decir, las mujeres, que realizan mayoritariamente las tareas del hogar, dejarán de encargarse por un día con el objetivo de abrir la puerta de atrás de la economía y visibilizar que los cuidados constituyen una parte fundamental del sostenimiento de las sociedades. "Si nuestro trabajo no vale, produzcan sin nosotras", resumen las activistas en nuestro país.

Las asambleas celebradas definieron las reivindicaciones concretas que se harán en cada país. En Argentina se centrarán en los feminicidios, la inseguridad del aborto, y la desigualdad en el acceso al empleo.

Pero "más allá de la coyuntura individual de cada territorio hay un sistema político, económico y sociocultural que nos oprime en todo el mundo y al que aspiramos a subvertir", dice Salomé. Para Noa, activista española en las asambleas de Madrid, la novedad es "el intento de unificar la lucha a nivel mundial", que confiere un carácter internacional al feminismo.

Asegura que la articulación del paro, que se hizo a través de las redes sociales y aunque cada país define sus reivindicaciones, hay un hilo conductor común. "Ya no son las mujeres polacas, 'que están locas', como nos dijeron, tampoco solo las argentinas. Somos todas", resume Suchanow.

Te puede interesar