¿Hay una única Democracia?

Opinión 25 de marzo de 2018 Por
En esta columna de opinión, el autor se cuestiona el concepto Democracia tal como la conocemos hoy y traza una idea más participativa de la misma.
DEMOCRACIA PARTICIPATIVA - HoraCero
De la participación popular depende la calidad de Democracia que tengamos

Resulta que en la actualidad, cada dos años, ejercemos el derecho al voto. Luego parece que yacemos en un largo sueño donde esperamos que los candidatos electos cumplan con nuestros deseos y entre elecciones, nos enojamos con ellos, los insultamos o nos quedamos deslumbrados ante las pantallas del televisor mirando y oyendo lo que nos dicen sobre lo que es o debería ser la realidad.

Me hago y les hago una pregunta ¿Qué puedo hacer para que la Democracia cumpla mis deseos?
Y me digo y les digo que es una respuesta que no tengo, pero quizás sí una opinión.

Que la Democracia cumpla mis deseos personales, individuales, lo veo como poco probable o por lo menos muy difícil porque me imagino a 44 millones de argentinos deseando, cada uno ellos con deseos diferentes.

¿Se lo imagina?

Sólo si la Democracia fuese un dios en el cual creer quizás fuera posible, pero seguro que estaríamos en una larga lista de espera.

Entonces, ¿Para qué queremos a la Democracia, si no nos cumple los deseos?

Y aquí es donde tal vez podamos cambiar el enfoque de la primera pregunta para ver si podemos tener una mejor o diferente respuesta, por ejemplo;

¿Qué podemos hacer para que la Democracia cumpla nuestros deseos?

Transformamos la idea, de la pregunta individual, pasamos a una colectiva que me incluye pero también representa a un conjunto de personas, a un colectivo social o lo que llaman a veces “un sector de la sociedad”.

Ahí quizás sea más tratable, más contenedor, porque no estoy solo sino junto a otros para lograr un objetivo que será común a muchos. Y es ahí donde trato de poner el concepto de Democracia, en un hacer, construir, velar, vigilar en forma colectiva.

La Democracia no satisface mi deseo individual si éste no está en un deseo colectivo, en un sueño. De otro modo la Democracia hasta podría ser un pretexto para un proyecto autoritario de sociedad.

Históricamente, desde hace miles de años la idea de Democracia es la acción y la representación colectiva de un conjunto social.

Según Frei Betto, el teólogo de la liberación, “En el tiempo de Jesús la cuestión de la democracia ya estaba planteada, pero sólo en una región muy distante de Palestina: en Grecia. Dominada por el Imperio Romano, Palestina era gobernada por hombres nombrados o consentidos por Roma: el rey Herodes, los gobernadores Poncio Pilatos, Herodes Antipas, Arquelao y Felipe, el sumo sacerdote Caifás.”

Y más adelante en el mismo artículo escribe, “La cuestión del poder es el corazón de la Democracia. Ésta significa, etimológicamente, gobierno del pueblo para el pueblo. Sin embargo, todavía permanece, en la mayoría de los países, en el estadio meramente representativo. Para llegar a ser participativa, la Democracia deberá ser expresión del fortalecimiento de los movimientos populares. Un poder –el del Estado o de la clase dominante- sólo admite límites y evita abusos en la medida en que se confronta con otro poder: el del pueblo organizado.”

La Democracia, no es meramente un hecho único, ir a votar y luego dejar que los representantes actúen por dos o cuatro años y en tanto nosotros sólo somos espectadores de sus actos de gobierno. A lo que llamamos Democracia representativa y que aparece en nuestro imaginario como la única que existe, tiene mucho más de delegativa que de representativa, votamos y nos dicen, bueno, ahora quedate tranquilo hasta la próxima elección.

Entonces, me haría esta otra pregunta, ¿les hago caso?

Y... no, porque somos el sujeto principal de la Democracia y pensarla hoy es también conceptualizar el Poder. Si la concebimos desde su idea preliminar, como "el gobierno del pueblo para el pueblo", tendría como eje esencial a los movimientos populares que la transformarían en participativa.

Los representantes del pueblo, es decir los legisladores, los poderes ejecutivos y judiciales, deben estar sometidos a rendir cuentas y avenirse a las críticas de los movimientos populares organizados e inclusive, estar dispuestos a la revocatoria de su mandato.

Una Democracia participativa implica necesariamente una fuerte organización popular que permita enfrentar e imponer los intereses del poder popular a los intereses del poder monopólico y corporativo.

A mi entender es difícil sostener una Democracia en lo político electoral sino existe democracia en la distribución de los bienes económicos esenciales como son la alimentación, la educación, la vivienda, la salud, el trabajo, al ocio, la cultura.

Es Democracia todo esto en su conjunto, un concepto único es simplemente un maquillaje de dominación al que sólo le llaman "democracia".

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