Un recorrido cortazariano

Literatura 08 de abril de 2018 Por
Para recorrer a quienes consideramos los imprescindibles de la literatura contemporánea, iremos entregando semanalmente en esta sección una síntesis de muchos de los autores y autoras.
CORTÁZAR - HoraCero
Juilio Cortázar, referente del denominado "Boom latinoamericano"

Por María Luisa Miretti

En una entrevista que me hicieron recientemente apareció la pregunta ¿qué entendía por literatura? dilema histórico que perdura aún con los coletazos sartreanos -para qué sirve, cuál es la función, etc.- que tanto furor causara en los '60, en los '70, cuyos ecos aún dialogan con nosotros.

En consecuencia, siempre viene bien aclarar que la literatura como litera (letra escrita) nace con la imprenta -1440 la imprenta moderna- aunque ya antes había signos y señales, pero en realidad, la expresión poética nace con el hombre o la mujer en su primer ayeo, en su primer manifestación de dolor, de placer, de asombro, ante el trueno, ante la naturaleza, cuando regresa de cazar y alrededor de la fogata el hombre le cuenta a sus hijos lo que vio, lo que encontró y trajo en una fabulación extraordinaria, mientras la mujer organiza entre las sombras esas vituallas idealizando al hombre por esa grandeza que escucha como puede. Así comienzan las leyendas, los casos, los sucedidos, que luego se van transmitiendo de un sitio a otro con agregados propios y ajenos; ésa es la esencia pura de la literatura, ésos son los cimientos de la literatura: la oralidad.

La literatura nace de la oralidad.

Para recorrer a quienes consideramos los imprescindibles de la literatura contemporánea, iremos entregando semanalmente en esta sección una síntesis de muchos de los autores y autoras. Como toda selección, es arbitraria porque parte del gusto personal. Si bien hay detalles orientativos -el sello editorial, la fuerza o estilo del autor o autora, siempre se elige a partir del impacto subjetivo. Nuestra decisión en este caso, es:

JULIO CORTÁZAR: Julio Florencio Cortázar nació en Bruselas en 1914; optó por la nacionalidad francesa en 1981, en protesta contra el régimen militar argentino; falleció el 12 de febrero de 1984 en París. Está enterrado en Cementerio de Montparnasse, París, Francia

Tuvo muchísimos premios y su obra es inmensa.

En sus palabras:

“Nací en Bruselas en agosto de 1914. Signo astrológico, Virgo; por consiguiente, asténico, tendencias intelectuales, mi planeta es Mercurio y mi color el gris (aunque en realidad me gusta el verde). Mi nacimiento fue un producto del turismo y la diplomacia; a mi padre lo incorporaron a una misión comercial cerca de la legación argentina en Bélgica, y como acababa de casarse se llevo a mi madre a Bruselas. Me tocó, nacer en los días de la ocupación de Bruselas por los alemanes, a comienzos de la primera guerra mundial. Tenía casi cuatro años cuando mi familia pudo volver a la Argentina; hablaba sobre todo francés, y de el me quedo la manera de pronunciar la «r», que nunca pude quitarme. Crecí en Banfield, pueblo suburbano de Buenos Aires, en una casa con un gran jardín lleno de gatos, perros, tortugas y cotorras: el paraíso. Pero en ese paraíso yo era Adán, en el sentido de que no guardo un recuerdo feliz de mi infancia; demasiadas servidumbres, una sensibilidad excesiva, una tristeza frecuente, asma, brazos rotos, primeros amores desesperados.”

Estos datos biográficos pueden servirnos para interpretar sus historias, en los libros que escribió y que se pueden encontrar en las bibliotecas. Lo interesante es zambullirnos en su obra.

Antes vamos a decir que fue un maestro del relato corto y que marcó un hito en la literatura latinoamericana con la novela Rayuela (1963), obra central del llamado "Boom de la literatura latinoamericana", de las que vamos a extraer algunas de las expresiones más significativas, para reflexionar:

Del cap. 1: ANDÁBAMOS SIN BUSCARNOS PERO SABIENDO QUE ANDÁBAMOS PARA ENCONTRARNOS.

Del cap. 21: DESPUÉS DE LOS 40 AÑOS LA VERDADERA CARA LA TENEMOS EN LA NUCA, MIRANDO DESESPERADAMENTE PARA ATRÁS.

Del cap. 25: A MÍ ME PARECE QUE LOS PECES YA NO QUIEREN SALIR DE LA PECERA, CASI NUNCA TOCAN EL VIDRIO CON LA NARIZ.

Del cap. 46: LA EXPLICACIÓN ES UN ERROR BIEN VESTIDO.

Del cap. 93: COMO SI SE PUDIESE ELEGIR EN EL AMOR, COMO SI NO FUERA UN RAYO QUE TE PARTE LOS HUESOS Y TE DEJA ESTAQUEADO EN LA MITAD DEL PATIO.



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