Sancor deja de ser cooperativa y se vende a mitad de precio

Nacionales 12 de abril de 2018 Por
Tras 80 años de historia, este Jueves, la popular cooperativa láctea orgullo de Sunchales este jueves pasará a manos de Adecoagro, y se llamará Sancor Industrias Lacteas S.A.
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Una de las plantas de la empresa láctea Sancor

La venta de los activos de Sancor a Adecoagro se concretará a casi la mitad del precio, que hasta el año pasado formaba parte de la evaluación de otra firma interesada en la cooperativa láctea argentina.

Con una deuda acumulada de 11.000 millones de pesos (equivalentes hoy a unos 540 millones de dólares), SanCor deja atrás a la cooperativa y se vende a la firma Adecoagro, en una sociedad anónima en la que esta firma de inversores argentinos liderada por el ingeniero agrónomo Mariano Bosch tendrá el 90%, que de este modo se quedará con una decena de plantas y una gran red comercial y logística.

A mediados del año pasado trascendió que una consultora internacional valuó los activos de Sancor en U$S 1000 millones. Esa cotización formaba parte del estudio de la contabilidad de la empresa encarado por Fonterra, la cooperativa de Nueva Zelanda que era considerada número fijo para la compra pero cuya propia situación financiera le impidió seguir en la pulseada.

Sancor arrastra serios pasivos que deben ser descontados del valor de sus activos. Ello incluye unos $2000 millones a la AFIP en impuestos no pagados, lo que le otorga poder de veto al ente oficial en cualquier operación.

Sancor adeuda otros $ 2000 millones son a los bancos. Por último, mantiene una deuda comercial de $ 800 millones, resultado de una quita del 60% en el marco de un Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE) con 2100 acreedores.

Así las cosas, el pasivo rondaría los U$S 250 millones, los que sumados a los U$S 300 millones que pagaría Adecoagro darían un total muy lejano de esos U$S 1000 millones cotizados el año pasado.

Para que se tenga una dimensión de los valores en juego, hay que recordar que en 2012, Sancor recibió U$S 150 millones por la venta de la marca Sancor Bebé a la estadounidense Mead Johnson Nutrition. O los U$S 100 millones que recibió del Grupo Vicentín  por su negocio de yogures, postres y flanes.

A pesar del descalabro en el que está inmersa desde 2015, Sancor sigue siendo la segunda empresa industrial láctea de la Argentina. Procesa 1,4 millones de litros de leche por día, aunque tiene una capacidad de 4,2 millones. Mastellone, la número uno del sector, tiene una capacidad industrial de procesamiento de leche de 6,5 millones de litros diarios. Además, Sancor también es la segunda marca más vendida del mercado. En su último balance acusó una facturación de 2800 millones de pesos, un tercio de ella lograda con la exportación. 

Si bien algunas de las plantas de Sancor son vetustas, otras, como las de Chivilcoy y Sunchales, son modernas.

Con la compra de Sancor, Adecoagro da un paso que es un punto de inflexión en su desarrollo, ya que diversificará sus negocios y, más importante, la fuente de ganancias, hoy concentrada en Brasil.

Este aspecto era considerado un punto débil de la firma en la que hasta hace poco tiempo atrás figuraba George Soros como inversor.

En septiembre pasado, la agencia calificadora de riesgo Moody's le dio una calificación baja (Ba2) a una emisión de Obligaciones Negociable de Adecoagro al tiempo que le otorgaba una perspectiva negativa. "Las calificaciones están limitadas por la concentración de materia prima de Adecoagro en el estado de Mato Grosso do Sul, donde alrededor del 74% de su EBITDA fue generado por dos ingenios de caña de azúcar en 2016", señaló Moody's.

En el mundillo financiero se consideraba que si bien con la compra de Sancor, Adecoagro incrementa su exposición al riesgo argentino, el ingreso a la industrialización láctea le daba un nuevo horizonte. En la Argentina, Adecoagro posee tierras productivas (70% de sus cosechas están ubicadas en la Pampa Húmeda), tambos y fábricas de etanol.

Moody's recomendaba en su informe una "diversificación del riesgo" en diferentes ambientes y actividades, de entre las cuales, el 4% de sus ingresos proviene de sus tambos. 

(Fuente: HoraCero - Tiempo Argentino)